Título original: St. Vincent
Duración: 103 minutos
País: Estados Unidos
Director: Theodore Melfi
Género: Comedia
Reparto: Bill Murray, Melissa McCarthy, Naomi Watts, Chris O’Dowd, Terrence Howard, Jaeden Lieberher
Sinopsis
Un viejo cascarrabias ejerce una benéfica influencia sobre un chico de doce años, cuya madre, que es soltera y trabaja, le confía su cuidado como canguro.
 St. Vincent


 Nota: 7

El debutante Theodore Melfi nos propone una fórmula mil veces vista, pero al contrario que muchos de estos films que se quedan en “intento”, el director consigue un resultado más que satisfactorio, gracias en gran parte al magnífico elenco capitaneado por un maravilloso Bill Murray, que se encuentra realizando su mejor papel en años.
La historia cuenta el día a día de un irreverente personaje agostado, sucio, vago, aprovechado, y por si fuera poco, aficionado al alcohol, tabaco y apuestas. Un rol a evitar, más todo pega un giro de 180 grados cuando una madre soltera y su hijo se mudan a la casa de al lado. El viejo comenzará a hacer buenas migas con el muchacho (primero por obligación) y se acabará convirtiendo en el mentor y modelo a seguir del joven chico que a su corta edad ha sufrido más de la cuenta.
Lo que se nos propone como una comedia al uso del cine norteamericano, acaba siendo una poderosa fábula sobre el engaño de las apariencias, la bondad humana y la agonía vital, que en la actuación de Bill Murray encuentran un adalid donde poder expresarse en toda su inmensidad. La réplica interpretativa que le dará Jaeden Lieberher, crea una de las parejas más inesperadas del cine actual. No tanto por la originalidad de la proposición (ninguna), como por la efectividad y química entre el veterano y el neófito.
La interacción del protagonista con el resto de personajes dará lugar a situaciones en las que tras su comicidad tiene su enseñanza. La calidad de su mordaz humor negro la hace ser merecedora de visionado, sin llegar a ser imprescindible, pero bien está que de vez en cuando la comedia Hollywoodiense nos dé gratas sorpresas como “St. Vincent”.
 St. Vincent
En definitiva, la película podría ser comparada con un caramelo amargo, recubierta de una dulce y jocosa pátina de risas, pero con un contenido amargo y de potente carga melancólica. Un vehículo para el aprovechamiento de Murray que despunta en el film eclipsando el resto de papeles firmando una de sus mejores películas hasta la fecha.
Y, ¿qué es la vida sino una montaña rusa de emociones que pasa de las carcajadas más intensas a la tristeza más profunda? La virtud (o santidad, según la película) está en aprovechar las transiciones entre extremos para conocernos más por dentro, y a la vez conocer al resto. Y es que hasta los más santos acaban siendo humanos, y por tanto, imperfectos como el resto.
Estreno en cines: 12 de diciembre

1 Comentario

  1. Totalmente de acuerdo con la crítica.
    Yo ya vi y me gusto; me dejo con un buen sabor de boca con su final.Y la escena durante los créditos…..que decir…, es el "puto Bill Murray!!!".
    La recomiendo. ;).

    Juankar.

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