Callback, thriller dirigido por Carles Torras, cuenta la historia de Larry (Martín Bacigalupo), un mozo de mudanzas que vive en Nueva York y aspira a convertirse en actor de anuncios publicitarios. No obstante, la llegada de Alexandra, una joven que acaba de aterrizar en la ciudad, provocará un cambio en su vida. ¿Te atreves a vivir ese cambio? Nosotros nos hemos lanzado de lleno conversando con su director Carles Torras y el actor Timothy Gibbs. Esto es lo que nos han contado acerca de Callback.

¿Cuál fue el origen de esta película?

Carles Torras (C.T.): El proyecto fue cuajando y cogiendo forma poco a poco tras conocer en Nueva York al actor Martín Bacigalupo. En cuanto al tema de guion, yo me encargué más de la parte de estructura, tramas y argumento, es decir, de la visión global de la película. En cambio, Martín escribió los diálogos.

Durante el proceso de creación, ¿tuvo algún referente en mente?

C.T.: Me gusta encarar el rodaje como si fuera un documental, tratando de que sea el equipo el que se adapte a la realidad y a las percepciones que vamos encontrando durante ese proceso. Respecto a la construcción del personaje, me gusta crearlo a medida para el actor. Por este motivo, Martín Bacigalupo es también guionista de Callback. En este sentido, no conozco muchos referentes puesto que es un método de trabajo poco habitual. A nivel cinematográfico, soy muy cinéfilo, así que podría tener varios referentes pero, en general, intento olvidarme de ellos para que me influencien lo menos posible.

Callback

¿Por qué decidió situar la película en la ciudad de Nueva York?

C.T.: Creo que Callback es indisociable de Nueva York. Es decir, la idiosincrasia de la ciudad es un personaje más. Además, el protagonista vive obsesionado con la cultura americana, quiere parecer americano sin serlo realmente y ello le lleva a reproducir todos esos tópicos americanos, como por ejemplo poner la bandera en la ventana. En este sentido, lo americano tiene esa fuerza, ese poder de seducción que es difícilmente extrapolable a otras ciudades.

El personaje se mueve entre su realidad – trabaja en una empresa dedicada a las mudanzas – y su sueño de ser actor. ¿Qué puede contarme en este sentido?

C.T.: El protagonista cree firmemente en el sueño americano, en las posibilidades de conseguir todo lo que se proponga en Nueva York pero, al mismo tiempo, se da de bruces con una realidad donde hay una gran cantidad de personas viviendo en la calle, la miseria del entorno o la segregación racial y social. Él desea triunfar, ser alguien importante, pero su realidad es bastante miserable y es precisamente ese choque entre la realidad y la vida soñada lo que le frustra y alimenta la personalidad, por decirlo de algún modo, “defectuosa”, que tiene el protagonista.

¿Qué rasgos psicológicos y emocionales ha querido reflejar en la elección de los sonidos y la ambientación elegida?

C.T.: Los sonidos son una parte fundamental porque en Callback no hay una banda sonora continua que subraye las emociones. De hecho, tan solo hemos utilizado dos temas, una canción italiana y una pieza de música clásica. Durante el resto de la película hay ausencia de banda sonora y eso supone que el trabajo a nivel de post-producción sea más complicado puesto que la música siempre es, como si dijéramos, una capa de barniz que consigue que todo en la película fluya de forma más fácil. Por tanto, cuando no existe banda sonora, el trabajo de montaje es más preciso, ya que el espectador está más pendiente de la imagen, al no contar con una música que le distraiga. Por ello, reforzamos más las atmósferas a través del sonido ambiental, los trenes, el ruido de la ciudad, etc.

El actor Timothy Gibbs también compartió con Moobys sus impresiones acerca del proyecto y su personaje. Esto es lo que nos contó:

Callback

¿Qué le llamó la atención de este proyecto?

Timothy Gibbs (T.G.): En primer lugar me llamó la atención otro proyecto producido por Carles Torras titulado American Jesus (2013), que es un documental donde se profundiza en la figura de varios pastores de Estados Unidos que son similares al personaje que interpreto en Callback. Al mismo tiempo de recibir la propuesta para la película, pude ver el documental, lo cual me dio una idea de cómo crear el personaje.

¿Cómo creó exactamente al personaje y qué otros referentes tuvo aparte del documental?

T.G.: Mi proceso de creación del personaje está muy relacionado con el vestuario. Por ejemplo, el personaje lleva unos zapatos estilo Elvis, una camisa y un anillo muy llamativos. Al probarme todos esos elementos tan peculiares fui llegando a una manera concreta de interpretar y de moverme. La expresión corporal del personaje es muy importante y en ese sentido, para mí, la ropa del personaje es una parte fundamental del proceso de creación.

¿Considera que su personaje pone el contrapunto de esperanza en esta película?

T.G.: Depende de la perspectiva de la religión que tenga el espectador. Si uno no es religioso, probablemente la respuesta a la pregunta sea un no. Sin embargo, si uno es religioso, sí es posible que la figura del pastor represente esa parte de esperanza de la película. Más que nada porque el protagonista está sumergido en una espiral de violencia donde nadie le escucha, no tiene forma de comunicarse y es precisamente en este pequeño espacio religioso donde sí puede encontrar ese espacio comunicacional que no tiene en otras esferas de su vida.

¿Cree que el discurso del pastor consigue ayudar realmente a Larry?

T.G.: Hay que partir de la base de que Larry tiene una personalidad patológica. Es un ser muy dañado y su problema no puede solucionarse con un consejo o un discurso, sino con medicación y terapia. En ese sentido el pastor tiene un papel testimonial, de escucha, pero no posee la capacidad para cambiar la mentalidad de Larry porque esa no es su función.

Callback llega a los cines el 20 de enero. Sin duda, es una interesante propuesta de cine independiente español que nos hará reflexionar y pasar un buen rato frente a la pantalla.

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