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Este próximo mes de septiembre se estrena en España Detroit, novena película de la directora californiana Kathryn Bigelow, por lo que dedicarle este post es una buena manera para rendir nuestro pequeño homenaje a una de las directoras más interesantes y comprometidas.

En los últimos años han surgido una serie de realizadoras dispuestas a revolucionar una industria que injustamente ha apartado, o no ha reconocido suficiente, el papel de la mujer directora de la misma manera que a sus compañeros masculinos.

Kathryn Bigelow

Nombres como Reed Morano, con su soberbia y depurada dirección en la serie de Hulu The Handmaid’s Tale, Ava Duvernay, responsable de uno de los títulos más aclamados del pasado año, Selma. Ana Lily Amirpour con la original y distinta A Girl Walks Home Alone at Night (Una chica vuelve a casa sola de noche), Mia Hansen-Løve que dirigió el año pasado a Isabelle Huppert en su película El Porvenir, y (entre muchas otras) Julia Ducournau, creadora de uno de los metrajes que más ha dado que hablar en festivales, Crudo, se unen a nombres ya consagrados y conocidos como Patty Jenkins, directora de una de las mejores adaptaciones cinematográficas del universo DC, Wonder Woman, Sofia Coppola, última ganadora del premio a la mejor dirección en el Festival de Cannes (segunda mujer en la historia que lo consigue) por The Beguiled (La Seducción) o a la misma Bigelow, ganadora de un premio Oscar en 2010. En cuanto al panorama nacional, apunten en sus agendas nombres como Carla Simón, Verano 1993, Nely Reguera, María y los demás o Paula Ortíz, Bodas de sangre, entre otras.

Hablar de esta nueva ola de directoras merecería por sí solo un artículo entero, y es algo que dejo en mi lista de tareas, pero hoy vamos a centrarnos en una de las directoras más respetadas de la industria, Kathryn Bigelow.

Kathryn Bigelow

A sus 65 años, Bigelow tiene una larga carrera plagada de títulos que, con mayor o menor éxito, han contribuido a afianzar una solida trayectoria cinematográfica y a consolidar su figura dentro de unos géneros (acción, bélico, social, futurista e incluso terror) generalmente asociados al genero masculino.

Su primer gran éxito comercial fue la ya clásica Point Break (Le llaman Bodhi), película de acción estrenada en 1991 y que encumbró, no solo a la directora, sino también a su actor protagonista, un jovencísimo Keanu Reeves.

Su siguiente película, Strange Days (Días extraños), no contó con tanta repercusión ni público, pero es perfecta no solo en su ambientación sino también en su puesta en escena. Protagonizada por un estupendo Ralph Fiennes en el papel de Lenny Nero y Juliette Lewis (imposible olvidar la versión que Lewis hace de la canción Hardly Wait de PJ Harvey), este metraje futurista, ambientado en un mundo apocalíptico y decrépito, es uno de esos filmes injustamente olvidados y que representa una de las obras más interesantes de la directora que, como es característico en casi todas sus películas, viene cargado de un trasfondo de crítica social.

K-19 y la ya mencionada The Hurt Locker (En Tierra Hostil) fueron sus siguientes títulos. Con esta última, donde se narra la vida de una unidad de artificios durante la guerra de Irak, consiguió el Oscar a la mejor dirección, la primera vez que una mujer se hacía con este premio y, además, se alzó con la estatuilla a la mejor película y al mejor guión para Mark Boal, guionista que le acompañará en sus siguientes películas.

Aunque su realización es buena, The Hurt Locker no sería el film con el que premiaría a Bigelow. Es su siguiente obra, Zero Dark Thirty, donde en mi opinión despliega todo su potencial con una película dura y cruda en ciertos aspectos, con una dirección ágil y unas interpretaciones, sobre todo de la inconmensurable Jessica Chastain, que hicieron de este título uno de los mejores estrenos del 2012. Injustamente envuelta en polémica, la película fue olvidada en los premios y Jessica Chastain privada de un Oscar merecidísimo y casi cantado que finalmente se llevó, como suele acabar ocurriendo, la chica de moda en ese momento en Hollywood, Jennifer Lawrence.

Este año le toca el turno a Detroit, película protagonizada por John Boyega que está basada en los disturbios raciales que sacudieron la ciudad del motor en el año 1967.

Habrá que esperar al 15 de septiembre para ver si Kathryn nos vuelve a sorprender y vuelve a remover las conciencias de la sociedad americana. Por mi parte, la entrada ya la tiene asegurada.

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