Una película perfecta para ver en familia

Se acerca la Navidad, es el momento de llenar nuestras carteleras y televisores de películas navideñas y cuentos de amor al calor del fuego. Netflix no podía ser menos pero esta vez se aleja por completo de las clásicas comedias románticas en alguna ciudad americana para traernos una historia acerca del origen de Santa Claus, pero concretamente de un orgulloso cartero en un pueblo helado de mala muerte. Además Klaus nos lo cuenta de las mejores maneras para esta historia: con una cuidadisima animación.

Jesper es un cartero de nacimiento, no de vocación. Es el hijo del dueño de correos y está acostumbrado a vivir entre lujos, sin esforzarse mucho. Al menos hasta que es enviado a mantener la oficina de Smeerensburg, un pueblo perdido en una isla en la parte más al norte del país. Jesper sólo tiene que hacer su trabajo para recuperar su estatus. Eso debería ser tarea sencilla de no ser porque los habitantes de ese pequeño pueblo cultivan un odio ancestral entre ellos, y si no se pueden ni ver, ¿para qué van a querer enviar cartas? Todo empezará a cambiar cuando Jesper encuentre a un viejo juguetero en el bosque, dispuesto a poner una sonrisa en la cara de los niños del pueblo.

© Netflix

Klaus, un cuento que entra por los ojos

En una cinta de animación lo primero que tenemos en cuenta es, obviamente, el apartado visual. En este caso consigue impresionar durante toda la película. Lo diré simple y llanamente: Klaus tiene una de las mejores animaciones que he visto en muchos años. Apostando por una estética que recuerda a los mejores años del Disney 2D pero utilizando a la vez los más modernos efectos 3D (luz volumétrica, partículas…) tenemos una animación muy fluida, dinámica y elegante. Además, el diseño de personajes y de escenarios deja con la boca abierta por su creatividad y estilo, haciendo que en cada plano nos sorprendamos por todos lo elementos que componen la escena o las expresiones y movimientos de los personajes.

Sinceramente, me costaba creer que estaba ante una película de elaboración española. Tuve que buscar varias veces el estudio para asegurarme pero después de indagar en la trayectoria de Sergio Pablos, pero después de hacerlo sólo me sorprende que no tengamos más reconocimiento internacional. Diseños como Hades en Hércules (Disney, 1997) o Frollo en El Jorobado de Notre Dame (Disney, 1996) son obra suya y en el papel de director y productor es el culpable de la saga de Gru, mi villano favorito. Con un trabajo así a sus espaldas, cuesta creer que haya necesitado casi 4 años en poder estrenar esta película.

Bienvenidos a Smeerensburg

Respecto a la historia, Klaus nos ofrece una película familiar, que encantará a los más pequeños. A lo más mayores, en lugar de utilizar dobles sentidos y dos niveles de humor (p.ej., chistes que no entienden los niños o referencias de cultura pop) como suele ser habitual, la cinta nos anima a mirar a nuestro niño interior. El guion es sencillo pero divertido y resulta emocionante en los momentos clave, dando además un buen mensaje más amplio para todas las edades.

Por otro lado, el doblaje de la cinta resulta un poco irregular. Luis Tosar está inmenso (literal y metafóricamente) como Klaus, en los relativamente pocos diálogos que tiene. Belén Cuesta demuestra que es capaz de enfrentarse a cualquier reto y camuflar su voz como Alva, la cínica pescadera/profesora, la sitúa en el buen camino si algún día quiere hacer más papeles de doblaje. Sin embargo, Quim Gutiérrez, que interpreta a Jesper, el hablador protagonista es otro cantar. No tanto porque mimetice o no la voz, si no por que su actuación vocal no cuadra con los estados de ánimo del personaje. Eso hace que carezca de emoción o empatía un personaje que por otro lado debería ser muy carismático.

En definitiva, Klaus es la película perfecta para ver en Netflix estos días de frío. Sumergirnos en la fría isla de Smeerensburg, con esas dos familias enfrentadas, pero con una gran cantidad de niños que sólo quieren jugar y olvidarse de las viejas rencillas. Porque una buena acción devuelve otra buena acción, así que ya va siendo momento de explicarle al viejo Klaus que este año hemos sido los más buenos.

Director: Sergio Pablos.

Reparto: (En España) Quim Gutiérrez, Belén Cuesta, Luis Tosar. (En EEUU) Jason Schwartzman, J. K. Simmons, Rashida Jones, Joan Cusack.

Género: Animación. Infantil.

Duración: 97 minutos.

Fecha de estreno: 15 de noviembre.

Plataforma: Netflix.

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