Basada en el libro del mismo nombre, el documental Él me llamó Malala nos cuenta la historia de esta niña que con apenas 15 años se rebeló ante las fuerzas opresoras en el estado de Pakistán. Una sociedad que se rige por el mandato de los hombres, donde el día a día no era más que muerte, restricción y el requiebro de una sociedad sumamente injusta para las mujeres.
Una mujer se debía únicamente a su casa, su marido y su familia. No tenía derecho de asistir a clases y ya no sólo se proyectaba a las niñas, era para todos. Una estrategia más que buena, ya que pensamos que si una persona no tiene educación, no tiene manera de luchar con palabras, escritos, no posee estudios para hacerse un hueco dentro de una sociedad que le sepa valorar.
Malala Yousafza nos muestra así en este precioso documental, tan íntimo, bello, divertido, realista y crudo a la vez todo lo que pasó por hacer valer su voz en su pueblo, hasta el punto de tener que escapar de él para sobrevivir. Una preciosa animación hace que este reportaje sea ameno y nos hace reflexionar sobre todo lo que ha pasado esta joven pakistaní.







