El Festival de San Sebastián es un lugar donde no sólo se va a ver películas. Los miembros de la industria del cine (productoras y distribuidoras) van. Conseguir nuevos contactos y firmar acuerdos. Los cineastas más atrevidos presentan sus ideas para conseguir un impulso en Cine en Construcción. Se entregan premios, se realizan galas, presentaciones… y por supuesto entrevistas. Porque no sólo las películas que compiten ofrecen entrevistas, sino incluso aquellas ya estrenadas en cines pero con miembros del reparto en el festival.
Nosotros tuvimos la suerte de poder entrevistar a los encargados del doblaje de Cigüeñas, la nueva película de los creadores de la Lego Película. Arturo Vals, José Corbacho, Belén Cuesta y Almudena Cid tuvieron unos minutos para hablar distendidamente con nosotros, confesando que estaban realmente nerviosos ante el estreno de esa noche, ya que ninguno había visto la película terminada. Tanto Belén como Almudena eran primerizas en el doblaje de animación y estaban realmente emocionadas con el trabajo y el esfuerzo que resulta el doblaje de una película como esta.
La Fiesta de las Salchichas
Siguiendo con la animación, nos trasladamos al céntrico cine Príncipe para visionar en exclusiva la propuesta mas rompedora y polémica cinta de Seth Rogen y Evan Goldberg, La Fiesta de las Salchichas. Los juguetes y las mascotas no son lo único que cobra vida cuando los humanos están cerca sino que es la propia comida la que habla y e mueve, deseando que los humanos, considerados como dioses, la compren y se la lleven al Más Allá, fuera de las puertas del supermercado. En ese mundo animado, la salchicha Frank solo desea viajar al más allá con el bollito Brenda, donde podrán star uno dentro del otro para el placer de los dioses.
Lo que se antoja como un «Toy Story pero con comida» y cierto mal gusto termina siendo un desfile de humor e irreverencia, donde no sólo abunda el lenguaje grosero y los innuendos sexuales sino que Rogen y Goldberg no dejan títere con cabeza en las referencias a Palestina e Israel, el consumo de drogas o incluso una terrible referencia al 11-S. Por si aún quedaba alguna duda de que la película no es para niños, en el tramo final es donde la animación pierde cualquier tipo de filtros y se torna gratuitamente bestia y explícita. Una locura desde el primer minuto, pero muy disfrutable si se tiene en cuenta lo que se va a ver.
Que Dios nos Perdone
Rodrigo Sorogoyen es un renombrado director con más fama dentro del drama y la comedia romántica, conocido por Stockholm y por La Pecera de Eva. No se me antojaba la mejor opción para un thriller policíaco, violento y oscuro; pero cuánto me agrada estar equivocado. Alfaro y Velarde son dos policías, diferentes como la noche y el día. Uno es tosco, tradicional y violento, mientras que el otro es muy retrotraído y con grandes problemas de comunicación debido a su tartamudez. Lo que comienza siendo un sencillo caso de un robo con homicidio involuntario termina complicándose en una trama de un asesino en serio con fijación por las señoras mayores.
Un thriller intenso que sabe mantener el suspense en toda su duración, con unas interpretaciones magistrales no solo en los papeles de Roberto Álamo y Antonio de la Torre sino en todos los secundarios que copan la cinta. Violenta y cruda, que a pesar de tener todos los elementos de las buddy movies policíacas, lo hace con pulso firme y saber hacer. En definitiva, Que Dios nos Perdone se une a esta lista cada día mas grande de thrillers españoles actuales que nadie debe perderse.

Elle
Paul Verhoeven vuelve a las grandes pantallas y por todo lo alto, al menos en planteamiento. Michelle es asaltada y violada brutalmente en su domicilio, acto que no parece tener ninguna consecuencia en su vida diaria. Su trabajo en una empresa de videojuegos, el inútil de su hijo, su relación con su amante… parecen copar todo su día a día. Aún así, el asaltador no quiere olvidar lo sucedido e insiste en acosar a Michelle. Ahora es el momento de que ella tome medidas al respecto.
Isabelle Huppert es Elle. De principio a fin, esta película no hubiera sido posible sin su singular actuación. Huppert sabe expresar más con una mirada y un gesto que con un discurso entero y actúa con una contención admirable. Aún así, quizás debido a la hora o el cansancio, Elle me resulta difícil de clasificar. Con un humor negro sádico y brutal pero a la vez una carga dramática muy fuerte, la película no me dejó entrar en su juego. El hecho de que el público del festival riera a carcajadas ante actos grotescos y violentos tampoco colaboró. Eso no quita que Elle sea disfrutable en ciertos aspectos y que los fans del director europeo digan maravillas de ella, pero el que escribe aún necesitaría un segundo visionado para poder valorarla honestamente.






