No sé por qué será, pero últimamente el espectador cinéfilo está asistiendo a una vuelta a la revolución del cine bélico. Sí, señores, hemos vuelto a ahondar entre algunos de los conflictos bélicos que marcaron el rumbo de la humanidad. En este caso es la Segunda Guerra Mundial el escenario de Aliados, una bonita historia de amor entre Brad Pitt y Marion Collilard.
Llega Aliados de Robert Zemeckis, un director que nos tiene acostumbrados a un cine bastante diferente (Forrest Gump o Regreso al futuro), y que estoy segura de que esta película, un drama bélico-amoroso en toda regla, va a suscitar una controvertida polémica entre la crítica. Sin embargo, el director presenta una historia de amor que llega hasta el final, con muchos y variopintos giros a lo largo de toda la trama y que consiguen sorprender al espectador.
Pitt se mete en la piel de un teniente coronel, Vatan, cuya misión es terminar con un oficial alemán. Para ello le ayudará su aliada, Marianne, y juntos serán unos espías fríos y calculadores que intentarán evitar cualquier tipo de sentimiento o de atracción.
En mi opinión, la interpretación de Brad Pitt (a quien por cierto cuesta reconocer) es, probablemente, de las peores que ha hecho. Cuesta bastante entrar y conectar con su personaje. Todo lo contrario le sucede a la talentosa Marion Cotillard que, sin duda, levanta este largometraje y carga con el peso de la trama hasta el final.
Creo que el hilo de la trama está perfectamente llevado y trazado. El vestuario, la música y la puesta en escena me parecen fabulosas y ayudan a que el espectador conecte con el contexto histórico.
Aliados es una historia de amor bien llevada hasta el final que recuerda a Casablanca, aunque no creo que pretenda ser su sustituta, y que te hará dudar del amor verdadero y de hasta dónde estarías dispuesto a llegar por salvar tu vida y la de tu familia.
Director: Robert Zemeckis
Reparto: Brad Pitt, Marion Cotillard, Lizzy Caplan, Matthew Goode, Jared Harris, Jason Matthewson, Angelique Joan,







