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    [Óscar 2018] Call me by your name: El verano que te cambia la vida

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    Con esta cuarta visita a las nominadas a Mejor Película en la nonesagésima edición de los Premios Óscar, llegamos a una de las películas que mayores pasiones han despertado en el público. Hablamos de Call me by your name, la quinta obra como director de Luca Guadagnino, tras atraer todos los focos con su Cegados por el sol. Viajamos a Italia. Volvemos a los ochenta. ¡Empezamos!

    Corre el año 1983 en «algún lugar del norte de Italia». Elio (Timothée Chalamet), un joven de 17 años pasa las vacaciones en una casa de campo junto a sus padres, en el que será el verano de los cambios y la madurez para él. A la casa llega Oliver (Armie Hammer), un estudiante de posgrado, invitado a pasar el verano junto a ellos para preparar sus últimos trabajos con la ayuda del padre de Elio (Michael Stuhlbarg). Durante estos meses de estío, Elio vivirá sus primeros amores, desde una chica italiana llamada Marzia (Esther Garrel, sí, hija del cineasta francés Philippe Garrel) hasta esa atracción idílica por Oliver y que dará sentido a la película.

    Luca Guadagnino decide envolver su sueño en este paraje inigualable, formando un particular jardín del Edén donde bañar la pantalla de verdes y amarillos, de colores vivos y de un sol que no deja de brillar durante las dos horas de película. Esencial el sonido casi exclusivo a piano para formar la banda sonora de un verano que huele a cítrico y libros viejos en cada plano y donde las frutas no se conforman con ser simbología del pecado, dando lugar a una de las escenas más comentadas de la película. Espléndida e inédita para algunos, aunque excesiva y enfermiza para otros, pocas películas consiguen evocar olores y sensaciones de esta manera.

    call me by your name

    En lo sensorial, Call me by your name no se corta a la hora de mostrar sus aspiraciones. Aspiraciones de una cinta con alma y paleta de cine francés, para lo bueno y para lo malo. Un aroma a cine francés que quizás le termina perjudicando, ya que su director no consigue explotarlo con esa naturalidad y sencillez tan características del cine galo. Queda la sensación de que este guion, en manos de algún cineasta como Mia Hansen-Løve o incluso Olivier Assayas, habría sido mucho más redondo en lo formal. A la mente vienen sus similitudes estéticas con películas de dichos autores como Las horas del verano de Assayas o Todo está perdonado y Goodbye First Love de Hansen-Løve.

    La culpa de ello cae en una dirección demasiado sutil e invisible para la emoción juvenil y casi primitiva que desprende el guion en sus momentos clave. Pese a todo, el trabajo de Luca Guadagnino luce especialmente en la dirección de actores, con escenas grandiosas a ratos (ahí queda el baile inicial) e íntimas en otras, como los encuentros sexuales de Elio y Marzia (con una escena sobre el césped que recuerda a la Trilogía del Amanecer de Richard Linklater, o la de la buhardilla, con un reloj que no deja correr el tiempo y ese «Words don’t come easy» sonando de fondo) o por supuesto los de Elio y Oliver. Una puesta en escena que desprende sutileza, tranquilidad, pausa y lo más difícil, una naturalidad desbordante.

    Es en ese cine de emociones sin reprimir, de formas, de cuerpos, de tacto y de roces donde Call me by your name se hace grande. Incomprensible esta película sin la actuación de un Timothée Chalamet que deja al espectador sin palabras, construyendo con la expresión corporal todo lo que su personaje no se atreve a decir con palabras. Un verano del 83 que Chalamet hace suyo, desde su rigidez inicial hasta una liberación física que sucede al ritmo que él decide marcar, permitiéndose pasar de niño a adulto con tan sólo un par de gestos. El tempo aquí es suyo, y hace con él lo que quiere. Es lamentable saber que, con casi toda seguridad, su trabajo no va a ser recompensado con un Óscar que debería llevar su nombre grabado a fuego. En comparación, la actuación de Armie Hammer no puede pasar más que de correcta, siendo más potente su presencia como motivo que como verdadera necesidad.

    Si alguien consigue igualar en algún momento el carisma de Timothée Chalamet, ése es Michael Stuhlbarg. Buena parte de la culpa la tiene el guion de James Ivory, basado en la novela homónima de André Aciman. Un guion que le regala al padre de Elio una escena en los últimos momentos de película donde soltar todo lo que hasta entonces no había tenido oportunidad. Un monólogo de órdago donde abrirse en canal y que quedará para la historia del cine contemporáneo. El amor y las maneras de afrontarlo, resumido en un consejo de vida. De padre a hijo. A tumba abierta. Es de agradecer el tratamiento de la familia en esta cinta, donde los padres no sólo no suponen una barrera o el habitual estorbo para los hijos que parece querer retratar el cine que aborda personajes adolescentes, sino que además se permiten el lujo de dar alas a sus hijos. Una familia donde se habla en tres idiomas, suena Bach y se rescatan esculturas perdidas en la costa.

    Call me by your name

    Call me by your name es una cinta de rincones especiales que terminan siendo lugares compartidos. Una película donde el amor y el deseo sirven como alivio y libertad, hasta convertirse en necesidades primarias. Un verano de ensueño, pero que inevitablemente y como cada año, termina en septiembre. Un final que da paso a la memoria y a las despedidas sin palabras. Unas palabras que sólo pronuncian los valientes, para dar inicio a todo, pero que ya no tienen sentido para poner el punto y final a una historia que volverá a sus personajes, como todos los recuerdos importantes.

    Una obra de emociones que se resume en su descomunal plano final. El llanto desbordado como vía para volver a sonreír. Porque, aunque haya nieve fuera, las llamas siguen ardiendo dentro. Como decía Truman Capote en una frase que Guadagnino reconoce como influencia y motivación: «El amor, al no tener geografía, no conoce fronteras».

    Opciones en los Óscar:

    Opciones reales: Mejor Guion Adaptado.

    Posibles sorpresas: Mejor Actor.

    Total de Nominaciones: 4 – Película, Actor (Timothée Chalamet), Guion Adaptado y Canción Original (Mystery of Love de Sufjan Stevens).

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