Este miércoles 28 de mayo se ha presentado en el Ambigú del Teatro de la Zarzuela La Última Folclórica , el nuevo espectáculo de Laura Gallego: una propuesta escénica que combina homenaje y revolución, tradición y vanguardia. La gira, producida por Green Cow Music y patrocinada por la Fundación Cajasol y la Diputación Provincial de Cádiz , arrancará el próximo 5 de octubre en el Teatro Coliseum de Barcelona y recorrerá los principales escenarios del país hasta abril de 2026.
Con dirección artística de Pedro Centeno y dirección musical de José Antonio Márquez , el espectáculo propone un recorrido emocional por la historia de la copla, desde sus raíces más puras hasta su reinvención con géneros como el jazz, el tango, el funk o el techno.
Así, Laura Gallego rinde homenaje al legado de las grandes figuras como Rocío Jurado, Marifé de Triana o Concha Piquer, pero también abre un camino para las nuevas generaciones, alentando a que alguien tome el relevo y mantenga viva la llama del género. La Última Folclórica es, ante todo, una reivindicación : de un arte, de una manera de sentir y de una identidad artística sin ataduras.
«Este espectáculo nace cuando tomo conciencia de que no hay ningún artista joven que se dedique por completo a la copla. Me di cuenta que era la última; no la única, pero sí la última. Con él quiero estimular a la nueva cantera , que salga alguien más joven que me diga: ‘¡Oye, que no eres la última, que yo voy detrás!'», ha declarado la cantante durante la presentación.
En La Última Folclórica , Laura Gallego irrumpe en escena subiendo a una moto, con gafas de sol y bata de cola, y culmina como DJ con una sesión de techno-copla. En este espectáculo conviven el caracolillo de Estrellita Castro con la electrónica de club, las peinetas clásicas con la mirada libre y contemporánea de un artista que se define como “folclórica pletórica ”.
Es, en sus palabras, “la versión más actualizada de mí misma”: un espectáculo que celebra la copla sin corsés , combinando emoción y fiesta, con clásicos como La bien pagá a ritmo de jazz o Tatuaje en clave de tango. Un grito artístico que desafía moldea y defiende una copla viva, auténtica y abierta al presente.







