El lunes 9 de Junio de 2014 tuve la oportunidad de entrevistar al prestigioso director de cine Martin Provost (galardonado con siete Premios César por su última obra, Séraphine) en los cines Golem con motivo de su última película, VIOLETTE.

VIOLETTE cuenta la historia de la desconocida escritora francesa Violette Leduc, hija bastarda de un burgués cuya vida estuvo marcada por sus complejos, miedos e inseguridades (provocadas en gran parte por la falta de apoyo de su madre).
Ya en su vida adulta conoció a Simone de Beauvoir, quien la animó a expresarse y desahogarse mediante la escritura.
Censurada durante la mayor parte de su carrera por hablar explícitamente de la sexualidad femenina (fue, de hecho, la primera mujer que habló públicamente sobre su aborto), no alcanzó la fama hasta 1964, con La Bastarda, su obra magna y que le valió el Premio Goncourt.
Falleció en 1972 de cáncer de mama.
 VIOLETTE
Una película sobresaliente, digna de ser vista por cualquier espectador amante de este género cinematográfico y por cualquier persona en general que sienta curiosidad, ya no solo por Violette Leduc, sino también por la posguerra y la dura situación de la mujer en aquella época, visto desde los ojos de una en particular que, además de enfrentarse al hecho de ser mujer (y de no ser muy agraciada físicamente), tuvo que enfrentarse a la indiferencia e incluso al rechazo en su obra.
En mi opinión lo mejor del largometraje es la magnífica interpretación de Emanuelle Devos, la protagonista, que se mete de lleno en un papel muy complejo y del que consigue sacar innumerables matices (la personalidad de Violette era muy singular y poco soportable). Pero lo que más me ha llamado la atención, ya a nivel de espectadora, ha sido lo mucho que transmiten las escenas sin necesidad de texto, sólo con la luz, la expresión de los actores, el ambiente general, consiguen hacer entender más y hacer sentir más en una escena que muchas películas completas.

Por su parte Martin, el director, se mostró muy amable y locuaz durante la entrevista, actitud que, en mi opinión, se debe también a la fascinación que siente por Violette y por el resultado de su trabajo (entrevista que podéis ver en el vídeo adjunto al artículo).

EN RESUMEN: Una película muy recomendable, agradable, entretenida y que promete dar mucho que hablar en el mundo de la cinefilia.
Martin Provost nos demuestra otra vez su calidad como guionista y director, dándonos a conocer a otro personaje femenino de la historia francesa que, a pesar de su gran talento, con posterioridad cayó en el olvido.

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