Entrevistamos al director Miguel Ángel Jiménez que estrena película y puedes ver LA MINA ya en cines!
Sinopsis
Jack quiere demostrar a su mujer Alma que tras sus devaneos con las drogas y su paso por la cárcel es un hombre nuevo. Acepta sin rechistar la oferta de trabajo de su hermano mayor Mike, el predicador del pueblo: Jack será el nuevo vigilante nocturno de la vieja mina. Lo que ninguno sabe es que ese oscuro lugar guarda un profundo e inquietante secreto que llenará sus vidas de terror.

M: ¿Fue muy caótico rodar una película tan internacional en localizaciones tan distintas?
No, en absoluto, siempre me ha gustado (o he tenido que) rodar fuera, de hecho la primera película que hice, “Ori”, la rodamos en el Cáucaso en georgiano; y la segunda “Chaika”, en Georgia y Kazajistán en ruso. Por lo tanto rodar en Asturias y Pais Vasco para que se pareciese a Kentucky y rodar en Inglés ha sido más sencillo y agradable. Puede que en el futuro, quién sabe, si hay suerte, termine rodando en España y en Castellano haciendo que los sitios dónde ruede tengan que parecerse a lo que realmente son. Aquí teníamos la ventaja del enorme parecido de las cuencas mineras de Kentucky y West Virginia a las asturianas. Lo único complicado es, como siempre, la falta de medios y el poco tiempo, pero me imagino que eso será siempre así ruede donde ruede.
M: ¿Fue difícil que encajaran todas las historias? Porque en el fondo están todos conectados.
El guión ha dado una barbaridad de vueltas, desde un chaval en Madrid en Agosto que se hace vigilante del Edificio España después de salir de una clínica psiquiátrica, que es como comenzamos esta aventura, a situar la acción en Detroit en un Templo Masónico, en un astillero de gran Bretaña, en los pantanos de Luisiana y finalmente en el mundo de la minería de Kentucky. Los personajes han dado vueltas y vueltas vistiéndose con diferentes trajes, paisajes, ambientes. De algún modo las diferentes historias de cada uno de los personajes han ido siempre a la zaga de las circunstancias de la producción, adaptándose y transformándose para encajar en cada uno de los pies forzados a los que les hemos ido sometiendo. Espero y deseo que sigan resultando tan interesantes y atractivos al espectador como a mi me lo siguen pareciendo cada vez que les veo en la pantalla, por mucho que hayan cambiado de nombre, nacionalidad, oficio, pasado e idioma.
M: ¿Cómo fue rodar en una mina? ¿Repetirías?
Respecto al rodaje en las galerías, es siempre desagradable rodar muchas horas a tantos metros bajo tierra. Aunque sólo rodamos una jornada allá abajo. Si hubiéramos podido contar con un par de jornadas más allí dentro habríamos sacado más partido y recursos a ese privilegio que es poder rodar en un lugar así. Pero por otro lado está lleno de ventajas, los decorados y el ambiente ya están ahí, y de ese modo podíamos correr por allí dentro tratando de cumplir el plan, sin detenernos casi nada en ningún detalle. El resto del complejo de superficie era una maravilla, fue como un verdadero plató para nuestra producción. Sí repetiría, siempre, aunque lucharía por tener mas tiempo para poder sacar más partido a la localización.
M: El final es un tanto abierto, ¿buscabas que el espectador encajara él mismo todas las piezas o dejarle pensando?
Bueno, creo que la historia sigue su curso mas allá de donde comienzan nuestros títulos de crédito. Creo que esta familia va a tener que curar sus cicatrices en un lugar diferente y tratar de perdonarse y olvidar el pasado. Respecto al valle de los Mayfield… Creo que el Mal siempre tiene un heredero.






