El mismo año que publicaba la segunda parte de la serie Canción de hielo y fuego (Choque de reyes, 1998) iniciada con Juego de tronos, George R.R. Martin lanzó El caballero errante, una novela corta que nos introducía a dos personajes que viven en Poniente ochenta años antes de que Ned Stark sea nombrado Mano del Rey y se desencadenen los sucesos que Martin nos presenta en Canción de hielo y fuego.
Dunk y Egg son los dos peculiares protagonistas de esta novela corta, a la que seguirán otras dos que se recopilan ahora en el tomo El caballero de los Siete Reinos. Dunk es un caballero errante criado en el Lecho de Pulgas de Desembarco del Rey y que acabará convirtiéndose en uno de los mejores Lords Comandantes de la Guardia Real (o así se le presenta en Festín de cuervos), Ser Duncan el Alto. Egg es un niño inquieto, curioso y misterioso al que Dunk nombrará su escudero y que no es más que Aegon V Targaryen o el Improbable, el bisabuelo de Daenerys Targaryen.
Esta pareja imposible es la protagonista de las tres primeras novelas de Los cuentos de Dunk y Egg que conforman El caballero de los Siete Reinos. En estos tres cuentos, de entre ochenta y noventa páginas, se nos presentan varios problemas a los que los héroes deben enfrentarse pero, los tres, comparten los grandes temas de la literatura de Martin: la lealtad, el uso del poder, la búsqueda de justicia, y la sinrazón de muchas guerras. Todo ello rodeado del universo que nos presentó en Canción de hielo y fuego, reencontrándonos con viejas casas y con algún que otro personaje de la saga que aparecerá en el tercer cuento y que será fácil de identificar para los seguidores de la obra de Martin.
El estilo de Martin es prácticamente similar al utilizado en su novela río pero aquí su escritura se hace un tanto más densa. Es el único aspecto que hace que la lectura pueda ser algo tediosa. La historia es maravillosa y está muy bien narrada pero hay una gran cantidad de personajes o citas a una serie de rebeliones (la de los Fuegoscuro) que hace que el lector pierda el hilo o no acabe de interiorizar quién es quién en el inmenso árbol genealógico de la casa Targaryen.
Estos cuentos se han presentado, en muchas ocasiones, como una literatura más juvenil comparándolo con lo que nos tiene acostumbrados Martin. Pero, a pesar de las carencias de estas obras, no tiene nada que envidiarle a Canción de hielo y fuego. La primera novela de El caballero de los Siete Reinos (El caballero errante) o la tercera (El caballero misterioso), contienen algunos de los mejores pasajes escritos por Martin a lo largo de su carrera.
Para los no iniciados en las novelas de Martin esta recopilación de cuentos puede ser una dolorosa entrada en su universo, pero se convertirá en un buen plan de espera para la sexta parte de Canción de hielo y fuego para los fanáticos de la obra del maestro de la fantasía.







