A pesar de que la pérdida de cualquiera de nuestros sentidos es un duro golpe para cualquiera, sin duda, la vista es uno de los más importantes, sin ella estamos muchas veces prácticamente a merced de la ayuda de otras personas, de determinados dispositivos o de ayudas externas como perros guía.

Y esa es precisamente la situación en la que nos pone Marta Estrada con su libro Yo te cuidaré, que nos cuenta la historia del enfermero ciego Javier Almazán, su familia, y lo difícil que le ha resultado pasar de ser una persona que ve, a una que no lo hace.

Javier está casado con Ariadna desde hace 19 años y juntos tienen una hija de 18 años, Nerea, que está en su año sabático decidiendo qué estudiar en la universidad. Los tres viven en un pequeño pueblo barcelonés cercano a Sitges.

Un día Javier se encuentra volviendo del trabajo, cuando cae a una alcantarilla debido a que los obreros se la dejaron abierta. Las tres horas que pasó en esa alcantarilla, solo y calado, se convierten en una experiencia tremendamente traumática para él que hace que ya no se atreva a salir solo de casa y dependa mucho más de los demás que antes. Un año después del accidente la familia está prácticamente destrozada, con una madre ausente que no sabe si pedir el divorcio, un padre deprimido y con miedo a todo y una hija que se siente sola en el mundo y empieza a rebelarse contra sus padres.

yo te cuidaré

Este es el panorama que nos encontramos al comenzar el libro, trama que se complica con el posible embarazo y la huida de casa de Nerea, que obliga a Javier a salir de casa solo, puesto que su mujer está el fin de semana en el monte con unos amigos. Por si la situación no fuera lo suficientemente complicada para un hombre ciego, Javier tiene una enemiga que desconoce, Olga Vera, antigua compañera de trabajo que tiene por él sentimientos de amor y odio y aprovecha ese momento para atacar.

La novela es un thriller que mantiene al lector pegado al libro prácticamente durante sus siete capítulos, con una magnífica construcción del protagonista y también de su antagonista. Desde el primer momento el lector se posiciona del lado de Javier, aunque a Ariadna y a Nerea es más difícil cogerles ese cariño, puesto que la mayor parte del tiempo actúan de una forma muy egoísta. Mención especial tiene también Dago, el perro guía del protagonista, que en ocasiones también tiene voz en la historia y nos demuestra lo increíble que es la lealtad de un perro hacia su dueño y la familia de su dueño, aunque ellos no le traten como deberían.

Yo te cuidaré es una novela fácil de leer que enamora por la construcción de sus personajes y las situaciones en las que sitúa a su protagonista, que hacen que el lector se plantee preguntas. El hecho de añadir la fecha y la hora de las distintas situaciones nos ayuda a ubicarnos mejor en el tiempo, teniendo incluso situaciones paralelas, aunque la distribución de los capítulos no es óptima, siendo los centrales excesivamente largos y los finales muy muy cortos.

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