Silver es un documental que no puede pasar desapercibido. A través de la mirada de Juvi, un niño de doce años, conocemos la realidad de una comunidad minera en Bolivia. La película es una coproducción entre Polonia, Noruega y Finlandia.
A casi 5.000 metros de altura, la vida en Cerro Rico gira alrededor de una mina que da sustento y, al mismo tiempo, amenaza a quienes dependen de ella. A través de la mirada de Juvi, un niño de doce años, Silver se acerca con enorme intimidad a una comunidad marcada por el trabajo extremo, la espiritualidad y una herencia extractiva que atraviesa generaciones. Con una fotografía poderosa y una mirada observacional, la película nos enfrenta al coste humano de un modelo que sigue midiendo la riqueza por todo aquello que somos capaces de extraer de la tierra.
Largas horas de trabajo en un entorno hostil
Juvi es el pequeño protagonista de este documental, que nos muestra las largas jornadas de trabajo y los peligros a los que se enfrenta, tanto él como el resto de las personas que trabajan en estas condiciones.
Sin el equipamiento ni las medidas de seguridad necesarias, los trabajadores se enfrentan a un futuro incierto y a unos riesgos constantes. Silver es una película que impacta y permanece en la memoria. Natalia Koniarz consigue acercarnos a esta realidad y despertar nuestra empatía, pero también cierto temor ante lo que vemos en pantalla y ante las condiciones en las que viven y trabajan miles de niños y familias.
Silver te deja roto, pero cumple su propósito: mostrarnos una realidad que no debería pasar desapercibida. Ojalá encuentre muchos espectadores dispuestos a mirar de frente lo que sucede en Cerro Rico.
Dirección: Natalia Koniarz / Género: Documental / Duración: 69 minutos / Festival: Another Way Film Festival






