Desde cuándo la industria del entretenimiento eligió a los nazis como enemigo maligno estándar es algo que no tengo claro. Posiblemente desde Indiana Jones. Es un villano recurrente que no necesita presentación y que está demostrado que por muy plano que se dibuje, sigue funcionando bien. En Overlord volvemos a esos orígenes, ese enemigo clásico, carente de toda moral y sin claroscuros. Y si puede...