Cuando empecé a ver anime –bueno, cuando a empecé a verlo en serio, no cuando lo veía en la tele merendando–, una de las cosas que más me fascinó fue descubrir que Japón era capaz de hacer comedia de una forma completamente distinta a la que estaba acostumbrado. Excéntricas, absurdas... Eran series que terminaban en el cajón del "demasiado japonés para explicarlo"
Por aquella época...
Lo siento, pero la princesa está en otro castillo
Hay patrones que empiezan como casualidad… y terminan siendo tendencia. Últimamente me he encontrado con varios animes que comparten una idea muy concreta: princesas encerradas que, lejos de ser damiselas en apuros, convierten su situación en comedia, rutina o incluso en algo completamente absurdo. Y lo curioso es que, cuanto más los ves, más sentido tiene...