El cine hoy en día, monstruos financieros y franquicias multimillonarias a parte, puede tener muchos objetivos, desde no aspirar a más que un entretenimiento superficial a grandes y trascendentales epopeyas hasta un nivel central. Está Un hombre llamado Ove que no pretende más (como si fuera poca cosa) que el espectador sea un poco mejor persona una vez vista.
Adaptación de la novela En man...