Hay intérpretes que entienden la actuación como un oficio y otros que la viven como una auténtica vocación. Jessica Serna pertenece a este segundo grupo. La actriz, a la que hemos visto recientemente en producciones como Cochinas o Furia, sigue construyendo una carrera marcada por la curiosidad y el deseo constante de seguir creciendo.
En Moobys hemos hablado con ella sobre la situación actual de las series españolas, los desafíos de la profesión, la importancia de la representación en la pantalla y los objetivos que todavía quiere alcanzar. Una charla sincera para conocer mejor a una actriz que mira al futuro con ilusión y los pies bien asentados en el presente.
Una actriz a tener en cuenta
Verónica Dávila: Has trabajado en series muy vistas, premiadas, por ejemplo Cochinas o Furia ¿cómo ves actualmente el panorama de las series españolas? ¿Qué destacarías de todas estas grandes producciones?
Jessica Serna: Me siento muy afortunada y feliz de trabajar en producciones españolas. Siento que es una industria potentísima, que cuenta con grandes directores y directoras; actores y actrices maravillosos y con mucho carácter; guionistas que quieren contar otras historias y productoras que apuestan y arriesgan por ellas. Creo que estamos en un punto crucial y necesario: a través del audiovisual se resignifican muchas cosas, y es de suma importancia el valor de cada artista y de cada puesto en un rodaje. Todos deberíamos valorar mucho más lo que tenemos porque, con el paso de los años y la globalización, las historias locales se están volviendo más necesarias que nunca.
Algo que quiero resaltar de las series en las que he trabajado es el papel de la mujer y la exploración del universo femenino que, a veces, en el cine y la televisión sigue siendo un territorio poco transitado, siendo un mundo riquísimo a todos los niveles. Lo que sí echo en falta es una mayor integración social y una mayor inclusión de perfiles interraciales; estamos en el camino, pero aún queda mucho por hacer.
Verónica: Cuando echas la vista atrás, ¿qué recuerdas de aquella Jessica que estaba empezando en la actuación y cómo te ves ahora?
Jessica: Cuando miro hacia atrás y veo a la Jessica soñadora de 13 años que amaba profundamente el teatro y la música, le doy las gracias por haber sido tan rebelde y perseverante. Gracias a Dios, sigo siendo muy soñadora y muy trabajadora. Venirme de mi país y empezar de cero a nivel profesional en España me ha enseñado muchísimo, tanto a nivel artístico como emocional. Pero, sobre todo, me ha enseñado el valor de los pequeños detalles y a amar, cada día más, la actuación y el arte de crear. Además, de cada producción siempre me llevo a personas maravillosas. Aquí sigo en Madrid, trabajando mano a mano con mi representante para seguir abriéndome camino como actriz y creadora , eso sí, sembrando con mucho amor, paciencia y muchísima ilusión.
Verónica: ¿Eres autocrítica con tu trabajo?
Jessica: Sí, la verdad soy supercrítica con mi trabajo y siempre trato de dar lo mejor. Antes era más letal conmigo misma, pero ahora la verdad trato de disfrutar cada momento. claro está, siempre estar bien preparada para disfrutar el momento.
Verónica: Cine y series van a la par a nivel de producción, reparto y temática, pero ¿cómo ves esa gran avalancha de producciones? ¿Favorece al sector, teniendo en cuenta que muchas veces no podemos ver todo lo que nos ofrece la ficción española?
Jessica: Como decía antes, creo que estamos en un momento crucial. En medio de tanta tecnología, necesitamos historias más humanas; relatos que nos recuerden el porqué y el para qué estamos aquí. Más allá del puro entretenimiento, necesitamos series que nos cuestionen y nos dejen preguntas de camino a casa. Para mí es positivo tener de dónde escoger y que exista esa diversidad, porque así se llega a todos los públicos. Es como cuando entras a una biblioteca: tienes una gran cantidad de autores deseando ser leídos y explorados. Con las series y las películas pasa lo mismo; hay un catálogo inmenso de historias esperando ser descubiertas.
Verónica: También contamos con una amplia diversidad de plataformas, ¿cuál es el género que más consumes como espectadora y tienes tiempo en tu día a día para ver series o películas?
Jessica: Me gustan mucho el thriller, la comedia, la ciencia ficción y el drama. Y sí, siempre saco tiempo; con mi chico tenemos el hábito de ir al cine y ver series por las noches. Al final, es parte de mi entrenamiento y de mi profesión. Además, disfruto muchísimo viendo el trabajo de mis compañeros en grandes producciones, ya sean actores, directores o productores, porque sé perfectamente que detrás de cada plano hay infinitas horas de trabajo.
Verónica: ¿Qué metas te has propuesto en tu carrera?
Jessica: ¡Ufff, muchísimas! Actuar mucho en teatro, cine y series esa es mi meta. Pero para mí lo más importante es ser feliz en cada proyecto en el que me involucre y dar siempre lo mejor de mí.
Verónica: ¿Crees que actualmente un actor o actriz puede vivir de su profesión?
Jessica: Sí se puede, aunque a veces tengas que compaginarlo con otros trabajos. Como en cualquier sector, hay momentos donde saboreas más los «síes», y otras épocas donde los «noes» te empujan a explorar nuevas facetas como creadora, y eso también es maravilloso. Vivir de la profesión es, ante todo, una decisión de vida. La cuestión es no abandonar y mantenerte en constante entrenamiento: mental, espiritual y actoral. La actuación es, ante todo, una vocación.
Verónica: ¿Con qué problemática te has encontrado en el camino?
Jessica: (Risas) ¡Con muchísimas! Pero siempre intento sacar el aprendizaje de cada obstáculo. Algunas personas me han dicho a lo largo de mi carrera: «Es que es muy difícil…». Ya, ¿pero quién dijo que subir montañas y abrir nuevos caminos fuera fácil?
Verónica: ¿Qué consejo le darías a algún actor o actriz que está empezando en esta profesión?
Jessica: Que se pregunten honestamente por qué lo hacen y para qué lo hacen. Creo que tener eso claro es vital, porque en los momentos de incertidumbre siempre vuelves a esas respuestas, y esas respuestas serán tus anclas. También les diría que estudien mucho, que se entreguen al máximo —porque dar lo mejor de ti es la única forma de expandirte— que disfruten y respeten a los demás creadores que tienen a su alrededor, ya que cada uno está librando sus propias batallas internas. Disfrutar al máximo el proceso y cada regalo que Dios y vida te dan.








