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Sábado 22 de marzo del 2014
Más descansados y con las mismas ganas que el día anterior, salimos de nuevo hacia el Teatro Cervantes, centro neurálgico del festival de cine de Málaga. Nuestra primera sorpresa fue volver a encontrarnos con todo el complejo vallado y alfombra roja de la plaza del día anterior. Por lo visto en el festival, a diferencia de otros festivales, como San Sebastián, hay galas la mayor parte de las noches. Incluso había un nutrido grupo de fans esperando desde las 10 de la mañana al sol para poder tener una foto o una firma de sus actores favoritos, que vendrían a la gala casi 12 horas después. 

 Festival de Málaga
Sin haber podido recoger el resto de entradas debido a la larga y desordenada cola que había en las taquillas, decidimos poner rumbo al preestreno de «Carmina y Amén», película escrita y guión izada por Paco León y protagonizada por su madre, Carmina Balles. Debido a que la película es una de las favoritas para la biznaga de oro de Málaga, por lo cual había gran expectación. Como había pasado en las proyecciones del día anterior y como parece ser la tónica de las proyecciones del festival, los photocall son durante la proyección, por lo que toca elegir uno u otro. Como nuestra intención era acceder a la rueda de prensa posterior, preferimos poder ver la película. Nos agradó ver en determinados palcos del teatro caras famosas como Ernesto Alterio o Namja Nimri. 
La película tuvo gran éxito, finalizando con una gran ovación del público, que al principio nos sorprendió un poco ya que en las proyecciones del día anterior la gente reacciono de una manera más fría. A diferencia del viernes, que las ruedas de prensa eran en la misma sala o teatro, las grandes proyecciones del Teatro Cervantes, la sala más grande del festival, se realizan en un pequeño salón en una planta superior, capaz de alojar apenas a una veintena de periodistas. La organización obligaba a abandonar el teatro completamente antes de volver a entrar para la rueda de prensa, logrando que ni los que estaban haciendo fila antes de nosotros ni los que estábamos dentro, pudiésemos entrar en orden. Aún así, nos avisaron ese momento que los periodistas de medios más generealistas (e invitados especiales) tenían prioridad, copando casi por completo el salón y haciendo que apenas pasásemos unos 8 del resto, para desagrado general. 
Las ruedas de prensa y photocall son una situación mucho más civilizada de lo que esperaba. Siempre y cuando no interrumpas el trabajo de los demás, ellos dejarán hacer el tuyo. Sí eres educado te dejarán sitio para tomar una buena foto y apuntarán igual una pregunta obvia que una rebuscada. Las ruedas de prensa suelen ser actos más o menos complacientes, sin escucharse apenas alguna pregunta negativa o mala critica. Las sesiones de fotos pretenden buscar al actor en alguna expresión natural, sin que sea posada, por lo que las bromas, halagos e incluso (aunque no es normal) algún insulto.
 Festival de Málaga
A la salida, después de recoger el resto de nuestras entradas, tomamos unas tapas veganas a modo de comida y volvimos al Teatro Cervantes para Pancho, La Película, otro de los grandes estrenos del día. Por suerte pudimos acudir aúna breve e improvisada sesión de fotos a Pablo Berger (Torremolinos 73, Blancsnieves, el anuncio de la lotería de estas Navidades…) Esta vez la proyección era un pase general, no sólo de prensa por lo que debido al corte familiar de la película, era habitual ver muchos niños con los padres en la sala. Antes de comenzar, el reparto entero apareció en el teatro para saludar y colocarse en uno de los palcos. Los niños de la sala se divirtieron, rieron y aplaudieron sin parar durante toda la película.
 Festival de Málaga
Después de la proyecciónnos dividimos, yo corriendo cámara en mano a la zona de la alfombra roja donde se iba a hacer una sesión de fotos del reparto. La zona de prensa de la alfombra roja de Málaga tiene un aspecto de escalones, donde sólo las dos primeras filas son para periodistas, mientras en la zona superior, en una superficie mucho más grande, se encuentra un bar exclusivo para invitados y amigos.
Finalmente y sin muchas ganas de volver a ver a los invitados llegar a la gala de la noche, después de tomar algo en la concurrida callé del Marqués de Larios, vimos la película de La Herida, ganadora en los últimos Goyas y nos recogimos pronto a poner en orden nuestro trabajo. 

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