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Aunque que nuestro periplo que empezó el día 6, llegamos
demasiado tarde como para considerarlo el primer día ya apenas nos dio tiempo a llegar y dormir un poco. Más frescos (especialmente frescos, ¡pero qué frío hace en Berlín!)
nos fuimos raudos al gran Hotel Hyatt, donde se centraliza toda la prensa
del Festival. Una cosa buena del festival es que todo queda muy muy cerca, apenas una o dos calles entre cine y cine.

A pesar de ser nuestra primera Berlinale, la organización
resulta muy similar a lo que ya vivimos en San Sebastián, por lo que ya
nos conocemos los protocolos. 

Berlinale

Una vez
acreditados, dimos una vuelta por la zona de prensa y nos llevamos un
pequeño chasco al comprobar que allí no había ninguna sala donde pudiésemos descansar o hacer un poco de vida social con otros compañeros. Hay mesas donde apoyarse un rato pero
no es el mismo ambiente. Allí la gente esta constantemente revisando sus
horarios y marcando las películas que quiere ver como si e una quiniela
de tratara. Mas de 400 películas son demasiadas para las 24 horas que tiene el día.
Sin apenas tiempo de aclimatarnos bien nos dirigimos a nuestra primera rueda de prensa, de la película guatemalteca Ixancul, de Jayro Bustamante. Ixancul nos cuenta la vida la joven María, una joven Kaqchikel que vive en la ladera de un volcán activo y que ha sido prometida en matrimonio desde que era muy pequeña.

Berlinale

Jayro nos habló de las dificultades de los indígenas, olvidados en gran parte y de la discriminación que estos pueblos mayas sufren, aún siendo casi el 80% de la población de Guatemala. Nos dijo que el gobierno prácticamente no le dio ayudas, pero que la mención especial de la sección Cine en Construcción de la pasada edición del Festival de Cine de San Sebastián le permitió dar el salto a la sección oficial de la competición de la Berlinale.

Al finalizar la rueda de prensa nos dirigimos la sala principal del festival, el Berlinale Palast, donde se realizan las grandes galas por la noche y las entrega de premios. La siguiente película de la competición era la francesa Diary of a Chambermaid, que nos cuenta las vivencias y el hastío de una joven sirvienta a finales del siglo XIX. Debido a trabajos anteriores y al fuerte caracter de la joven, Celestine se ve relegada a un puesto en una casa en provincias, muy alejada del lujo o el bullicio de París. Celestine esta cansada de su vida de sirvienta y hará lo que esté en sus manos para abandonar esa vida de servilismo y abnegación.

Ixancul

Benoît Jacquot vuelve a las películas de época después de Farewell My Queen (2012) mostrando la otra cara de la burguesía desde el punto de vista de una sirvienta. Lamentablemente la historia no atrapa, resultando simple y repetitiva. Los constantes flashbacks no aportan mucho más que historias sueltas del pasado de la joven, sin dotarla de mas profundidad. 

Esta vez, no pudimos acudir a la rueda de prensa ya que tuvimos que ir corriendo a otro cine para ver Angélica, una proyección especial de la categoría Panorama (una sección dedicada tanto a público general como a miembros de la industria del cine). En ella nos metemos de lleno en una historia victoriana llena de misterios, tensión y oscuros deseos.
Angélica es la única hija de Constanza, una joven del Londres victoriano que debido a complicaciones en el parto le impedirán tener más o hijos o tener relaciones con su marido. Este problema les acarreará grandes tensiones en la pareja, provocando una tensión y estrés constante en la joven madre. Todo empeorará cuando la joven descubra una extraña presencia tratando de tomar a su hija Angélica.

La película nos muestra las tensiones de una joven de su tiempo, atrapada entre unas convenciones sociales encorsetadas y unas necesidades muy humanas. Jena Malone hace un buen trabajo en el papel tanto de la adulta Angélica como de la joven Constanza. Una representación muy realista de los problemas y desventuras de la época, con ese desasosiego y malestar que transmiten las historias góticas.
La rueda de prensa posterior fue animada y divertida siendo donde más participación he visto de invitados no pertenecientes al mundo de la dirección o actuación. Se notaba una gran compenetración del equipo y gracias a la directora artística como a la directora de vestuario hicieron que volviese a plantearme todo su trabajo en la cinta, apreciando muchos más matices como el significado de los trajes y colores de Constanza o la constante de los patrones de gérmenes o virus a lo largo de toda la casa. Jena nos contó que nunca antes había trabajado con Ed Stoppard, su marido en la película, con el cual tiene que compartir escenas muy íntimas y muestran una gran compenetración.
Nuestro día no terminó con Angélica ya que una vez más nos tocó correr. Como he comentado, todo queda muy cerca, pero nos tocó correr a un tercer cine para la proyección de Life, con Robert Pattinson. Lamentablemente, era una película con una gran expectación y nos quedamos a las puertas de la sala, sin poder entrar. Aunque habilitaron otras proyección posterior «de emergencia» para la cantidad de gente que no pudo entrar, decidimos cambiar de tercio, descansar un poco en la puerta de la sala y esperar para la última proyección del día, Love & Mercy, con John Cusack y Elisabeth Banks.

Berlinale

Love & Mercy nos cuenta la vida del compositor y alma de los Beach Boys, Brian Wilson. John Cusack interpreta al adulto y mentalmente inestable Brian mientras que Paul Dano da vida al cantante en sus años jóvenes, cuando formaba parte del conocido grupo. En Love & Mercy podemos ver el descenso a la locura del genial compositor y su posterior recuperación gracias a Melinda, papel interpretado por Elizabeth Banks. 

Este biopic (parece que Hollywood no sabe hacer mucho más ultimamente) resulta un regalo para los actores, ya que les brinda una gran oportunidad para demostrar su talento interpretativo. La película entretiene y está atrae, si bien muchas de las escenas del pasado resultan reduntantes y no aportan mucho, pero todo ello queda eclipsado por la genial música de Wilson y su increible talento musical.
Después de la proyección no hubo pase de prensa, hacer uno a las 23:30 viene a ser algo tarde para cualquiera. Cansados, pero contentos nos volvimos a dormir, comiendo por la calle una frugal cena.

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