El sábado 7 de febrero y con unas temperaturas mas propias de Invernalia que de la capital tuvo lugar la 29 edición de la gala de los premios Goya.
Un escaparate de vestidos de lujo y esmoquines en las que se pide apoyo al cine con diamantes colgando. La vida es así, lo que es indudable es la mejoría del estado del cine español, el paciente ya no está en coma, sino que corretea.
La gran triunfadora de la noche fue La isla Mínima con 10 galardones. Es una película buena, con unas fotografías aéreas impresionantes y una estética decadente pero de la que esperas mas y creo que se le puede sacar mas partido.
Para mi las dos grandes perdedoras de la noche fueron:
El niño, con 3 estatuillas, una cinta que bien podría competir con las grandes superproducciones, intensa y con unas interpretaciones creíbles. Para mi la que debería haber sido la gran ganadora.
Autómata, que es cierto que su protagonista, Antonio Banderas, se llevo el Goya honorífico, pero creo que deberíamos cuidar mejor a las personas que arriesgan haciendo ciencia ficción en España y no buscan el aplauso fácil.
El resto de películas:
Relatos Salvajes se llevo el premio a mejor películas hispanoamericana.
Ocho apellidos vascos recibió su piruleta por haber sido un boom en taquilla, premiando a sus actores de reparto Carmen Machi y Karra Elejalde y a el protagonista como actor revelación y presentador de la gala Dani Rovira, mostrando a todos los espectadores que su historia de amor ha traspasado la pantalla.
Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo recibió el premio a mejor película de animación y mejor guión adaptado , viendo como recortaban su título, pero no creo que para no alargar la gala, que sus cuatro horitas duró, pienso que será para evitar chistes con el título.
Musarañas se llevó el premio a mejor maquillaje y peluquería.
10.000 kilómetros a mejor director novel.
Magical Girl recibió condecoración por su protagonista Bárbara Lennie.
Mi conclusión: si queremos que los Goya sean el escaparate del cine español deberíamos repartir con mayor coherencia los premios a las películas ahora que tenemos un cine muy exportable contando historias que se podrían entender en cualquier país.








