Esta semana ha arrancado motores en medio de una gran expectación, el III festival internacional de cine fantástico y de terror, Nocturna Film Festival. En tan solo tres años el festival ha conseguido una gran acogida entre los fans, que venían pidiendo un evento de este tipo en la capital madrileña; así como entre la crítica y que han podido ver premieres exclusivas y algunos de los estrenos más sonados de otros festivales del género. Este año contará con invitados de lujo como Lamberto Bava, Alex de la Iglesia o el mismísimo Robert Englund. Más de 50 títulos se estrenarán esta semana divididos en tres secciones oficiales a concurso, una sección panorama de lo más exitoso del cine de fantasía y terror del año,una sección dedicada al cine latinoamericano y otras confirmar tomando un total de 9 secciones diferentes. 

nocturna 2015 cartel

Público de pie, brazos en alto y gritos de «Cthulhu!» en lo que viene siendo una tradición al arrancar el video entradilla del festival. En la sala se nota que hay muchos fans del género ansiosos por pasar una semana entera sin levantarse de las butaca. 
Nosotros arrancamos con la primera proyección de la sección Dark Visions, dedicada al cine más transgresor y original dentro del ya bastante creativo mundo de la fantasía y el terror. 
Antes de la película pudimos ver un corto (también hay una sección de cortos, españoles e internacionales), La Buena Muerte (Cristo de). Financiado por crowd Verkami, el corto da la sensación de ser tres escenas de un filme mayor, resultando un poco confusas y poco explicadas. Con tan sólo 3.500€ recaudados se nota buena calidad en lo referente a la música y la producción pero el guion y el montaje final quedan un poco cojos. 
La película que sucedió al corto es todo un ejemplo sobre cine de terror experimental. Another nos cuenta la historia de Jordyn, una joven huérfana que comienza a sufrir extraños episodios relacionados con una fuerza maligna que pretende apropiarse de su cuerpo. La historia parece típica y se lía innecesariamente en minutos pero lo más complicado reside en el aspecto visual. Esta película rinde homenaje al subgénero italiano giallo, caracterizado, entre otras cosas, por dar un gran peso a la estética, por encima del guión o de la misma coherencia. Los desenfoques extremos, la cámara lenta, las imágenes desagradables en rápida sucesión, ángulos imposibles de cámara, los sonidos estridentes extremadamente altos… Todos son recursos para dotar a una escena de tensión dramática y darle un aura de irrealidad. El problema viene cuando esos efectos se aplican constantemente a un metraje de 80 minutos. A los veinte minutos ya has olvidado la potencia artística que pueda tener y estoy rendido al tedio. Esto lo redondea unas actuaciones olvidables es por parte de la protagonista y sus familiares (lo que compone casi todo el reparto) y un guión lineal y predecible. 

Un poco desilusionado con mi primera proyección fui corriendo al photocall del acto de inauguración del festival. Miembros del jurado e invitados desfilaron ante las cámaras incluyendo un exultante Robert Englund que tuvo tiempo para todos los fans que esperaban en la puerta y también para los medios asistentes.
(Como siempre, las galerías completas del acto podéis encontrarlas en nuestra página de Facebook, a que esperáis!)
Robert Englund

Después de una breve introducción y la entrega del premio de honor al director francés Alexandre Aja, se proyectó su última película, Horns. ¿Quién ha dicho que la ficción sobrenatural no puede ir de la mano del cine indie?  «Quién mató a Jamie Marks» hizo una intentona (con un éxito bastante irregular, como vimos anteriormente) pero en Horns, el trabajo está mucho mejor realizado.
Alexandre Aja
Daniel Radcliffe (completamente alejado de sus papeles como mago infantil) interpreta a joven torturado y acusado injustamente por el asesinato de su novia. Acosado por la comunidad local y borracho, maldice a Dios por lo sucedido. A la mañana siguiente el joven despierta con un par protuberancias en forma de cuernos sobre su cabeza. Cuando intenta averiguar que ocurre, se da cuenta que la gente a su alrededor actúa y habla siguiendo sus más oscuras pasiones, como si estuviesen ante la presencia del mismo Diablo. Con esos recién descubiertas habilidades, el joven se embarcará en la búsqueda del auténtico asesino de su novia.
A pesar de lo difícil de la distribución de la película (se terminó de grabar en 2013), Horns convence y saca buena nota. Huye de tópicos y cuenta una historia original y creativa, con mucha carga dramática pero que despierta igualmente risas en el público al ver los comportamientos de determinados personajes ante la presencia de los cuernos demoníacos.Alexandre Aja crea una atmósfera intimista y llena de personalidad para terminar una gran noche de apertura del Nocturna 2015

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