Dirección: Chris Williams, Byron Howard
Guión: Dan Fogelman, Chris Williams
Bolt, es una película de animación en la que un cachorro , es adoptado por una niña pequeña llamada Penny como mascota, lo quiere tantísimo que para ella es como si fuese su hermano.
Cinco años después Bolt y Penny son protagonistas de una serie de Hollywood en televisión muy famosa, en la cual ellos dos son compañeros espías y su misión es derrotar al malvado ojo verde y recuperar al padre de Penny. Hasta aquí todo genial, pero el pequeño detalle es que Bolt se cree que todo esto es real y que tiene superpoderes.
Un día en el estudio, se piensa que Penny ha sido secuestrada y éste escapa del set de grabación y además enviado erróneamente a Nueva York. Allí conoce a unas palomas y seguidamente a una gata callejera llamada Mittens, una chula del barrio que les cobra comida a las palomas a cambio de su seguridad.
A Bolt no le cae muy bien Mittens, ya que piensa que los gatos son esbirros del mal, pero es la única que puede ayudarle ya que ella ve su placa y se da cuenta de que él es de Hollywood, así que Bolt obliga a Mittens a que le lleve a casa. El transcurso mientras se conocen estos dos seres, uno creyendo que es un superhéroe y la otra quedándose loca de lo convencido que lo cuenta y a su vez, partiéndose de risa no tiene ningún desperdicio.
Durante el viaje conocen a Rhino, un hámster fanático de las series de acción y justamente su héroe es Bolt, así que otro que se suma al club de que piensa que las historias del perrete son reales y como no, se apunta sin dudarlo al viaje o mejor dicho para él aventura.
En una conversación del hámster y la gata, Rhino le cuenta a Mittens que solo veía los poderes de Bolt a través de la “caja mágica”, llegando ésta a la conclusión de que realmente no tiene poderes, que todo es un engaño, ella intenta convencerlo, explicárselo, hacerle entender que nada de lo que cree es real, que puede hacerse daño creyendo que es un superhéroe, así que sus “superladridos” atrae al “Control de animales” lo cual son capturados y llevados a un refugio de animales.
Después de ser liberados por Rhino, Bolt ya es consciente de que no es un superhéroe, pero aún así quiere volver con la persona que más quiere en su vida, con su Penny. Pero Mittens le da la opción de quedarse con ella, argumentándole que Penny realmente no lo quiere, sino que lo finge porque es una actriz. El perrete, lo niega rotundamente, sabe como es Penny y sabe que ella nunca le haría eso, asimismo, sabe porque lo dice la gata, porque ésta fue abandonada y puesta en la calle por su antigua dueña.
Así que entre unas acciones y otras Bolt encamina su decisión para estar con Penny y Mittens y Rhino lo siguen para alcanzarlo porque quieren ayudarlo ya que se han convertido en unos buenos y verdaderos amigos.
¿Conseguirá llegar a salvo Bolt a Hollywood sin sus poderes? ¿Penny seguirá allí, le habrá echado de menos y lo más importante de todo, le seguirá queriendo?
Una película divertida, entretenida, con toques de humor que hacen que el espectador esté intrigado por lo que va a pasar, una película de animación que te hace reír e incluso te puede hacer llorar, pero aún así un film que demuestra el cariño y el querer que se le tiene a una mascota tanto el ser humano a ella como viceversa.
Por último decir, que ésta película es APTA para perrunos, ¡así que a verla y disfrutarla!









