Shohreh Aghdashloo nació en Teherán, Irán, en 1952. Con 20 años destacó como actriz en su país y antes de la revolución islámica era toda una estrella en su país. Después se trasladó a Inglaterra donde pudo empezar a actuar discretamente en películas hasta que en 2003 saltó al estrellato como Nadi en Casa de Arena y Niebla. Después la hemos podido ver en una gran cantidad de papeles pero sobre todo en series como 24, House of Saddam (papel por el que ganó un Emmy), Grimm o en la nueva, The Expanse.

Shohreh pasó unos días en Madrid para el rodaje de su nueva película The Promise, y pudo brindar una breve entrevista a Moobys y os la dejamos a continuación:

Moobys: ¿Por qué decidiste ser actriz y cómo fue el proceso? ¿Siendo mujer en Irán tuviste problemas por ello?

Shohreh: Tenía 16 años cuando estuve segura que quería ser actriz. En todas las fiestas familiares, mis padres, mis tíos, todos me decía: «Shoreh, muéstranos como haces de tu tío?» y yo imitaba la manera de actuar de mi tío. No tenía muy claro lo que estaba haciendo, pero después de ver Lo que el viento se llevó en una sala de cine, estuve segura que quería ser actriz. Se lo dije a mi madre, después de la película terminara y yo llorase mucho, como todo el mundo de la sala, la dije: «Mamá, quiero ser actriz«. «No bajo nuestro techo» fue su respuesta, por lo que tuve que luchar para abrirme camino en la actuación. Yo quería ser actriz de escenario, no de cine, mi padre me llevaba muchas veces y por eso es por lo que me enamoré del teatro. Tuve que pelear durante tres o cuatro largos años hasta finalmente me ofrecieron una audición, en una obra llamada Narrow Road to the Deep North de Edward Bond. Por aquel entonces tenía 19 años y no tenía ni idea, ni lo más mínimo, de lo que significaba actuar. Me planté allí e hice la audición y, mira, les encantó. «Um! Ven aquí, parece que sabes como actuar» me dijo el propio Edward. Al principio hice un papel pequeño, una de las hijas. Después también hice adaptaciones de obras. Solo hice un par de obras iraníes, la mayoría eran adaptaciones. Yo pensaba que me estaba perdiendo algo. Pero en ese proceso de convertirme en actriz es cuando empezó la revolución en mi país. Recientemente escrito mis memorias, llamadas The Alley of Love and Yellow Jasmines donde cuento esos momentos.

Shohreh Aghdashloo - retrato

M: Ahora mismo estás en Madrid grabando The Promise, ¿qué puedes decirnos sobre la película y a quién interpretas?

S: The Promise, como su nombre indica habla de promesas. Una promesa que hace un joven y que contra sus deseos debe volver para cumplirla. Esto es lo que me gusta de la pelicula, porque hoy no somos consecuentes con nuestras promesas. Sigues prometiendo pero no siempre las cumples. En los días antiguos la gente mantenía sus promesas. Se ha perdido un poco el sentido. En la película trabajo junto a Oscar Isaac , que es un actor increíble; ya había trabajado con él en Natividad, él hacía de Jose y yo de Elizabeth. Aquí el hace de Michael y yo de su madre, Martha. Hago de un tradicional, débil y sumisa madre y esposa pero a medida que la historia avanza muestra diferentes caras de la vida, y vemos cómo esta mujer crece y brilla como una mujer fuerte y valiente que no quiere vivir su vida como rehén y que lucha por lo que quiere.

The Promise está dirigida por Terry George el director de Hotel Ruanda, un director muy activo e involucrado, no es el típico director que te dice lo que tienes que hacer y se sienta. También trabajamos con Oscar Isaac, Charlotte Le Bon, Christian Bale, un monton de actores españoles y un reparto espectacular. Está ubicada en 1925, pero es una película completamente atemporal. Cada día que me meto en mi papel y luego voy a casa y veo las noticias, pienso «dios mío, ¡esto que pasaba hace cien años sigue pasando ahora mismo! porqué no aprendemos de una vez…«

M: Sabemos que es una mujer muy comprometida, ¿cual es su opinión de la situación política actual?

S: Es devastadora. Mi corazón sangra por los sucesos de París. Estaba en mi casa cuando vi que decían que parís estaba siendo atacada y no me lo podía creer. ¿Qué clase de película es esa? La gente estaba siendo disparada en las calles, colgaban de los balcones y no me lo podía terminar de creer. Ahora mismo está muriendo gente en todo el mundo porque uno no cree en las mismas cosas que el otro. Hace 50 años soñábamos con guerras en las galaxias pero aún estamos combatiendo el salvajismo en nuestra propia tierra. Esta no es una guerra normal por motivos geográficos o monetarios; es una guerra entre la inteligencia y la ignorancia. La luz y la oscuridad. Es devastador porque lo que está en nuestras manos es educar a la gente para que no se mate entre ellos. Es enseñarles cuán preciosa es la vida. Tenemos que luchar educando. Lo importante de la vida es darla, no quitarla. Tenemos que hacer películas implicadas y comprometidas. Me gusta formar part
e de películas con un mensaje, películas con sentido. Películas que hagan reflexionar al público y hacerles sentirse conmovidos de lo importante de la vida.

M: Tres preguntas rápidas, la primera: Una canción

S: I will survive

M: Una flor

S: Lirios

M: Una pasión

S: La de Cristo. Me encanta esa película (risas). La he visto como tres o cuatro veces. Cuando me ofrecieron el papel de The Promise, pregunté que quién ponía dinero para una película así. Stephen McEveety, me dijeron. Claro, el productor de La Pasión de Cristo. Tiene miseria y tiene mucho dolor, pero me gusta todo de esa película. Va sobre Jesús, claro, pero dime un hombre que solo coge lo que tiene y se lo da a los pobres. Por eso me encanta Jesús.

entrevista - Shohreh Aghdashloo

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