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Hablamos con Miguel Santesmases

¿Cómo surgió el proyecto de Madrid above de moon? ¿Cómo te planteaste rodarlo?

Tenía esta idea desde hacía muchísimo tiempo. La de contar, con muy pocos medios, una película muy sencilla, de una personaje que conoce a una chica turista y su historia. A lo largo del tiempo esa historia siempre estaba ahí, intentaba otros proyectos y ya incluso cuando hice mi película anterior, pero tenía esta historia en la cabeza. Ya han pasado muchos años desde entonces. Por el camino intenté hacer otra que no salía, hablé con un par de productores y al final me dije: bueno, por qué no te paras y haces la película pequeña esta que quieres hacer con los medios que dispongas y luego ya veremos qué hacer. Es lo que hice. Decidí que no quería seguir teniendo que preguntar a alguien si quería apoyarme, si quería financiarme, si le gustaba mi guion… Así que inventé este juego que era ir a la gente y decirle “¿quieres hacer conmigo una película para la que no tengo guion?”. Y así empezamos.

Es una película, como bien has dicho, con muy poquitos medios. ¿Te has visto obligado a rodarla de esta forma debido a la situación del cine en general?

Supongo que todo tiene que ver, pero lo de esta película siempre fue así. La oportunidad de hacer una película absolutamente independiente. Cuando empezábamos yo decía “quiero hacer una película sin tener que pedirle permiso a nadie, sin tener que necesitar la autorización de nadie, sin tener que explicar a nadie realmente lo que voy a hacer, sino ir diciendo no lo sé lo que voy a hacer. Vamos a empezar y a medida que vayamos avanzando, iremos descubriendo lo que vamos a hacer. Digamos que era la oportunidad  de ser completamente libre e ir viendo desde ahí hacia dónde tirábamos.

Siempre se suele hablar de los inconvenientes en rodajes con poco dinero, pero veo también que en la película hay mucha libertad para tomar tus propias decisiones y sobre todo para tomar decisiones que igual a un productor no le gustan, pero que para un creador son importantes.

Bueno, la primera decisión y más importante es que no sabíamos cuál era la historia. Con lo cual, partiendo de esa premisa, es imposible financiar una película así, nadie lo haría. Así es como empezamos. Tenemos una idea de la que, cuando llegue el momento, escribiré diez o quince páginas, rodaremos eso, lo montaremos y veremos qué es lo bueno y qué es lo malo. A partir de ahí seguiremos y así la fuimos haciendo, con esa libertad de poder decir “esto no me gusta, pues lo quito. Este diálogo es malo, pues lo elimino”. Era un proceso de exploración en la que no seguimos un proceso lineal: tú tienes un guion, trabajas en él unos cuantos años  ̶ como yo había hecho hasta ahora ̶ , luego lo enseñas, encuentras un productor al que le guste, luego lo ruedas y ahí dando vueltas y vueltas. Aquí no. Aquí éramos exploradores en un territorio nuevo.

Entonces, ¿no había ningún guion en el que se pudiera basar, por ejemplo, Víctor, o había algo escrito y luego se improvisaba sobre eso?

Escribíamos la película por actos, de manera que rodamos el primer acto de la película, para lo cual teníamos veinticinco páginas que se escribieron diez o quince días antes de empezar a rodar a partir de las ideas que yo tenía en la cabeza. En esas veinte páginas, había escenas que no tenían el diálogo escrito, sino que solo tenían ideas como “aquí tú le cuentas que Mohamed I era un rey musulmán”, “aquí ella te cuenta tal…”. Íbamos dando pistas a los actores de lo que tenían que hablar, pero el diálogo no estaba escrito. Cuando se rodó eso, se pasó a la siguiente fase que fue montarlo y decidir qué es lo que pasa después. Entonces tuve que escribirlo, sentarme con los actores, luego ensayar y lo mismo, fuimos repitiendo ese proceso cada cierto tiempo.

santesmases

El actor Victor Vidal

¿Cómo se trabaja improvisando en un idioma diferente  ̶ el inglés ̶, aunque lo controles?

Víctor: Sí, el punto de partida de tener que improvisar los diálogos en cámara, ya con una idea de hacia dónde iba el diálogo, ya de por si es una aproximación diferente a la ortodoxa. Y además con el componente del inglés daba esa sensación de riesgo de “a ver qué pasa” porque lo que íbamos a rodar ahí solo pasaba ese día. Realmente, todo lo que pudiéramos tener previo y cocinado, eso quedaba a un lado y lo que surgía era lo que sucedía. La vida de los personajes surgía delante de la cámara. Y con el inglés sucedió que Ernesto a veces habla un inglés inteligible y a veces menos, como cuando se pone nervioso porque la situación con según quien no la controla, tartamudea.

Eso no estaba diseñado, fueron surgiendo sobre la marcha.

Miguel: Yo de hecho pensaba que iba a hablar un inglés peor. Pensaba que la historia hablaba de un personaje que hablaba en inglés lo justo para defenderse con las extranjeras y en realidad, luego resultó que el personaje hablaba mejor de lo que yo esperaba. Es un poco lo que dice Víctor, pero es un poco el resultado de que fuera él quien lo interpretara y del propio proceso de la película.

Víctor: Básicamente lo que dice Miguel es que en su idea Ernesto no hablaba muy bien y luego aparecí yo que hablo muy bien (risas).

Miguel: Pasaron cosas muy graciosas con esta. Con las chicas también. Se supone que las chicas eran extranjeras, que hablan inglés fenomenal y en la práctica solo había una extranjera. Es decir, españolas interpretando a turistas. Ha habido todo un juego con el idioma.

La película trata de tu personaje (Ernesto) que intenta ligar con una turista americana. Está casi toda rodada en inglés, tan solo algunas partes son en español. ¿Cómo fue esta decisión de rodar en inglés? ¿Fue para que pudiera alcanzar a un mayor público?

Hay muchas maneras de contestar a esta pregunta, pero la que a mí me apetece decir es que a mí me gustan las películas subtituladas y la única manera de hacerlo era rodada en inglés con subtítulos. Me gusta la idea de que la gente cuando vea la película se la plantee con subtítulos, porque tendrá que decidir si le apetece verla o no. Pensé en que habría gente que diría que no le gusta ver películas con subtítulos y entonces me dije “perfecto, si no te gustan las películas con subtítulos no eres el público de esta película”. Ahora que le vemos terminada pensamos eso, que si no te gustan las películas con subtítulos es mejor que no vayas porque los tiene.

Sí porque además creo que esta película no se va a doblar, ¿no?

Miguel: No se va a doblar, no. Tiene su 20% de español y ya está. El resto es en inglés con subtítulos en español.

La película me recordó a Opera prima de Trueba, porque retrata el Madrid de hoy. ¿Se puede considerar un homenaje a esta ciudad?

Es una ciudad que me interesa mucho, sobre todo por su componente visual, iconográficamente. Soy fotógrafo también y Madrid es el centro de mi trabajo. Para mí era una oportunidad de meter la ciudad en la película. No es la primera vez que lo hago, aunque aquí está muy presente. Elegimos las calles en las que rodar y Madrid tiene algo muy especial.

De hecho aparecen fotografías tuyas e incluso tu propia casa. ¿Se rodó en tu casa?

Sí, es mi casa. La filosofía de la película fue utilizar lo que tuviéramos a mano. Aparece un bar que es de un amigo mío que se ofreció a que rodásemos ahí. A partir de esa propuesta pensé en una escena en ese bar, quizá de no haber sido así no la habría escrito.

Como actor, ¿tuviste alguna dificultad para preparar el personaje ya que no sabías ni cómo iba a terminar la película?

Hubo dificultad, pero no había opción a tomarlo así. Yo tenía información necesaria para rodar la escena que íbamos a rodar. Si luego la película iba para otro lado… El reto estuvo en darle unidad al personaje y que no variase de una escena a otra. Me fui acomodando a lo que iba surgiendo. Fuimos construyendo juntos al personaje.

Se supone que el cine es algo planificado, pero no sucede eso aquí. Tú que has hecho más películas, ¿qué proceso te ha gustado más, el rodaje casual o lo organizado?

Son procesos diferentes. Da muchísima seguridad y ayuda rodar si tienes dinero. Como lo hemos hecho en la calle hemos ido a cazar la realidad. Queríamos que la historia pareciera lo que es, no que simulase ser algo que no es real. Quisimos que la vida de Madrid se colase en la película.

¿Podéis contarnos alguna anécdota del rodaje?

En una secuencia en la que Ernesto se detiene a comprar condones en un expendedor de la calle, de repente una señora que pasaba por ahí, se pone entre la cámara y yo y me empieza a decir “eh, eh, que te están grabando”. Fue un momento muy interesante porque la señora pensó que estaban violando mi intimidad.

¿Dónde vamos a poder ver la película?

El planteamiento siempre fue internet porque sabíamos que teníamos una película pequeña. Pero si vamos a internet los medios no nos harán caso. Hemos ideado un pequeño estreno en media docena de salas de España de manera simultánea. Es una estrategia de cine bajo demanda, pero también la podrás ver en casa por internet y está la opción de una posible compra en DVD.

La promoción está provocando que más salas se estén interesando por proyectarla.

Habladnos un poco de vuestros próximos proyectos.

Estoy escribiendo otra cosa sobre la película que quiero hacer. Esta vez haré el guion entero desde el principio (risas). Me queda bastante.

Y a ti Víctor, ¿dónde te podremos ver?

Tengo un par de proyectos que empiezo a rodar ya, pero todavía no puedo revelar nada porque no está firmado. Gracias por ayudarnos a que esta película.

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