Guillem Albà

«Sobre el escenario la locura experta de un joven clown a punto de explotar: GUILLEM ALBÀ.

Mírenlo. Es él. Ya está aquí. Nuestro frontman tiene clase y cero dignidad. No la necesita para nada, y la regala a quien la quiera. Será mejor que no se abrochen los cinturones. Él está loco y es capaz de todo. Ya puestos, relájense y déjense llevar. Les aseguramos que no les dolerá.»

No hay nada que me guste más que disfrutar un viernes con un espectáculo en el que hubo más sorpresas que certezas.

Guillem Albà

La Marabunta y Guillem Albà amenizaron la tarde al público del Teatro La Latina durante más de una hora y media, en la que hubo música en directo muy bien coordinada, bailes imposibles por parte de Guillem, chistes y gags de los más absurdos y divertidos  y, como suele pasar en este tipo de shows, gente espontánea del patio de butacas que decidió sumarse a la buena sintonía que trasmitieron los artistas durante todo el espectáculo.

Bajo el lema de «compartir», ese fue también el objetivo primero de este grupo, pero también el de desconectar de nuestras propias vidas durante una hora y media para disfrutar y dejarnos llevar con lo que ahí estaba sucediendo.

Fue un show muy enérgico en el que los que estaban sobre las tablas parecían no agotarse. Hasta el final bailaron, cantaron, rieron, se emocionaron y consiguieron que el público también empatizase con todo este fluir de sentimientos. Todo este espectáculo de clown estuvo acompañado en todo momento por la música en directo, cuyos intérpretes destilaban talento en cada nota.

guillem alba

Al final del show, después de que sucedieran situaciones insólitas como que desde el escenario lanzasen una pizza recién hecha hacia el público, Guillem Albà propuso una reflexión sobre el teatro y sobre la vida. Sobre cómo hemos de entender y de ver el teatro, ¿quizá como un juego? ¿quizá como una forma de desconectar de la realidad que nos rodea y que no siempre no es favorable?

Yo me sumo a su buen humor, a su inquietud por hacer reír y sonreír. Cuando todo terminó, todo el patio de butacas estaba bailando y cantando. Eso es, precisamente, lo que Guillem y La Marabunta persiguieron, y lo consiguieron.

Aquí podéis ver dónde se representará el show!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here