Los Premios Max 2016

Este año, la gala de los Premios Max de Teatro estuvo íntegramente dedicada a la danza, esa gran apartada de las artes escénicas. La propuesta fue muy acertada y aceptada por todos los ahí presentes. María Esteve, en palabras de su padre Antonio Gades proclamó que “el baile es como una infección”. Fue sin duda uno de los momentos más emotivos de esta elegante gala.

La entrega de los galardones de las diferentes categorías estuvo hilada en todo momento por pequeñas representaciones y fragmentos teatrales acompañados del baile, que, como he mencionado, fue sin duda el gran protagonista.  La emoción y la sensibilidad fueron los directores de orquesta de la celebración del teatro y del derecho a la creación.

Premios Max

Muchos de los asistentes y galardonados hicieron hincapié en esto, incluso el propio Manuel Aguilar, que resaltó a los genios y literatos Cervantes y Shakespeare.

Fue la compañía Anandas que dio vida a la obra Pinoxxio la que se alzó como la máxima ganadora de la noche, 7 premios Max: Mejor Espectáculo Infantil, Mejor bailarín principal (Ana Luján), Mejor bailarín principal (Toni Aparisi), Mejor elenco, Mejor diseño de vestuario (Pascual Peris) y Mejor Composición Musical (Pep Llopis). Sin duda, fue la noche del teatro valenciano.

Por otro lado, muchos de los ahí presentes hicieron referencia a la injusticia que vive la cultura española y el teatro en particular. Hubo constantes alusiones, quejas y reproches contra el actual gobierno del Partido Popular, al que se le achacó el injusto iva cultural. Y también se pidieron más oportunidades para las autoras, puesto que actualmente solo hay un 17% de dramaturgas que consiguen representar, debido a las trabas que se encuentran por el camino.

Hubo también momento para mencionar y denunciar la situación de los titiriteros que fueron encarcelados. Los portavoces de esto fueron los galardonados Pepe Viyuela y Aitana Sánchez-Gijón, quien, irónicamente dijo que en alguna ocasión tuvo miedo de ser detenida por la policía mientras actuaba.

Pero sin duda el momento más emotivo fue la entrega del Premio de Honor a Lola Herrera, concedido por la Academia y como homenaje a la entrega y compromiso durante toda su trayectoria teatral. Explicó que cuando subió por primera vez a un escenario sitio algo extraño. Con el tiempo, se ha ido dado cuenta de que a eso ha podido darle un nombre: pasión, pasión por el teatro.

La gala fue dinámica, creativa, bonita y elegante. La danza marco los ritmos de la entrega de premios y también la música estuvo presente. Asier Etxeandía se encargó, junto a otros compañeros de profesión, de poner el broche final a una noche que debería haberse emitido en directo.

Desde el equipo de Moobys reivindicamos que el teatro tenga más presencia en las artes. Porque crear es un derecho y porque si no creásemos, no viviríamos de la misma manera.

¡Que viva el teatro y que su luz jamás deje de guiarnos! Nos vemos en la próxima edición.

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