El salón del cómic de Madrid, o Expomanga, lleva ya unos años reinventándose y volviéndose un referente nacional en su género. Casi 15 años separan la gran convención que es ahora del pequeño mercadillo de aficionados del manga que se celebraba discretamente en el hotel Puerta de Toledo de Madrid. Durante muchos años ha estado afincada en los diferentes pabellones del complejo de la Casa de Campo, pero este año, con una nueva organización detrás, han tirado la casa por la ventana y el Expomanga 2016 se ha celebrado en el recinto IFEMA.

expomanga

Esta vez sin los terribles problemas de aforo que venían lastrando al Expomanga en el pabellón de cristal los últimos años, el Pabellón 12 del IFEMA no cabe duda que el lugar indicado para este tipo de actividades. Lamentablemente no todo podía ser perfecto, y el cambio de localización ha conllevado un aumento de precio de las entradas hasta más del doble del año pasado. A pesar de la gran cantidad de público (¡Incluso con el terrible mal tiempo de ese fin de semana!) no se sentía sensación de aglomeración o asfixia, al disponer de más espacio y mejor ventilación. Los stands del Expomanga 2016, como no podían ser de otra manera, recogían las últimas novedades editoriales, merchandising y rarezas de importación. Tampoco podían faltar el stand de la Academia C10, la Legion 501 de Star Wars o la eterna fuente de chocolate. Este año también han acompañados puestos relacionados con la cultura japonesa más tradicional, un auténtico bar de comida típica japonesa o incluso la accademia de lucha con sables láser LudoSport.

Pero el protagonista clave de esta edición ha sido el cosplay. Año tras año el cosplay en el expomanga ha ido ganando terreno e importancia hasta el punto de que en esta edición la mitad de los invitados eran cosplayers. Es entendible la gran dificultad de poder traer mangakas u otras estrellas del país nipón a este tipo de eventos, pero la sensación general es que ya el manga es sólo un vehículo para otras cosas. Hasta el tradicional concurso de cosplay del domingo ha alcanzado unas cotas de profesionalidad que dejan boquiabierto a más de uno.

Como no sólo de cosplay vive el fan, el Expomanga ha ofrecido actividades casi cada hora, ya sea en forma de cursos, charlas o concursos. La muy bien resuelta zona lúdica ofrecía partidas de demostración y competiciones de casi cualquier juego de mesa, mientras que la zona del Humor Amarillo suponía roto un reto para los más atrevidos. Como siempre, a destacar los incombustibles chicos de la Asociación Española de Amigos del Cómic, siempre dispuestos con una sonrisa a hacer de guardarropa, guía, vigilante y lo que se precie.

Porque el el fondo el Expomanga siempre ha tratado sobre la gente. Gente que vive un año entero esperando ese fin de semana. Que aprovecha esos tres días disfrutando de su afición libremente junto a otros. Y donde lo normal, no es la norma.

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