El desenlace de la sexta temporada de Juego de Tronos, Winds of Winter, por fin ha llegado a nuestras pantallas, y si de algo se ha caracterizado esta hora y cuarto de episodio, es que no ha dejado indiferente a nadie. Muchas muertes, muchas sorpresas, muchas ganas de que llegue la séptima temporada.
CERSEI: EL GIRO DE TUERCA QUE TODOS NECESITÁBAMOS
Si bien esta temporada varios personajes estaban en la cuerda floja, véase Cersei, por ejemplo, pero los señores Benioff y Weiss nos tenían guardada una pequeña sorpresa, y es que sinceramente esas secuencias de cómo el plan de la actual Reina de Westeros va siendo efectuado (junto con la banda sonora) hacen que la serie vuelva a la grandeza de la que en esta temporada carecía hasta hace bien poco.
Así que podemos decir que la trama en Desembarco del Rey ha logrado realzarse una vez más. Solo esperamos que para la siguiente temporada sea pasto de las llamas al son de Dracarys…
EL CIERRE DE ALGUNAS TRAMAS Y EL COMIENZO DE OTRAS
Como en todos los décimos capítulo de la serie de HBO, ciertas tramas deben ser resueltas de cara a la siguiente temporada, y es que en este episodio más que cierre se le ha dado un giro de ciento ochenta grados. Nos hemos despedido de Daario Naharis y Melisandre (la segunda volverá seguro), Margarey, el High Sparrow y compañía están un poquito incinerados; Arya ha llegado a Westeros pisando fuerte y Jon Snow/Targaryen (R+L=J, yo lo dije) ha sido coronado King in the North. Solo espero que no corra la suerte del antiguo, jeje.
Y sobre todo, por fin, tras dos últimas temporadas deambulando sin hacer nada en concreto, Daenerys marcha hacia el continente con su flota de Unsullied (Inmaculados no, gracias), Dothraki, la casa Greyjoy (en parte), los Tyrell, los Martell y tres dragones. No está mal.
Bran todavía sigue pululando por ahí, aunque estoy seguro de que en las siguientes temporadas adquirirá aún mayor protagonismo; el personaje de Sam creo que ya no da más de sí, la verdad; y esperemos ver más del regreso del Perro y su encontronazo de Arya. Aunque otros personajes sueltos como Brienne o Podric tampoco sean necesarios, es muy probable que regresen, aunque sea solo para morir.
EL FINAL SE ACERCA, MÁS O MENOS
Si bien todavía quedan dos temporadas de posiblemente siete capítulos cada una, ya va siendo hora de ir asfaltando el camino al desenlace total de la serie. Porque, por mucho que nos duela, esto tiene que acabar. Los Caminantes Blancos van a atravesar el Muro, y entonces comenzará la guerra de verdad. Por supuesto, esperamos ansiosos el cara a cara entre Jon Snow y Daenerys, pero sobre todo, esperamos con ansias el comienzo de la nueva etapa de esta gran serie, que sin lugar a dudas tiene un gran hueco en nuestro corazón.
Porque Winter Has Come.










