Clint Eastwood. La mera mención de su nombre ya evoca una imagen de su gran éxito como director, actor, productor, compositor, y lo que se proponga, vamos.

Eastwood es uno de los directores más aclamados y de los más inteligentes a la hora de rodar una película. No malgasta ni tiempo ni recursos, y logra grandes resultados.

¿Que dicen que un actor no puede ser un buen director? Aquí viene Clint y lo desmiente.

Eastwood fue lanzado al estrellato en los años 60 gracias a su protagonismo en la famosa Trilogía del Dólar (Por un Puñado de Dólares, La Muerte Tenía un Precio y El Bueno, el Feo y el Malo) de Sergio Leone.

Sergio Leone

Dichos filmes, que asentaron las bases del género del spaghetti western, obtuvieron gran éxito entre el público y consolidaron la carrera de Clint como actor, al igual que conseguiría hacer su papel como Harry Callahan poco después para la serie de películas de Harry el Sucio en los años 70.

Clint Eastwood

En 1967 Clint fundó, junto a su asesor Irving Leonard, la productora Malpaso Productions, y en 1971 dirigió su primera película, Play Misty for Me. A partir de ahí, su carrera no hizo más que evolucionar y acrecentarse hasta llegar a tocar la cumbre.
Desde los 70, Clint ha dirigido un gran número de películas, obteniendo por muchas de ellas grandes aclamaciones y premios, entre los que destacan los Óscars ganados por Sin Perdón (Unforgiven, 1992) y Million Dollar Baby (2004) en las categorías de Mejor Película, y Mejor Director, entre otras.

En Million Dollar Baby, además de director, Eastwood es compositor, productor y actor protagonista, interpretando al entrenador de boxeo Frankie Dunn, que decide entrenar a Maggie Fitzgerald, pese a que se negaba en un principio, debido a la insistencia y vocación de la chica por llegar a ser alguien en el duro mundo del boxeo. Eastwood elige muy bien a los actores protagonistas de sus películas, y una clara prueba de ello es la elección de Hilary Swank como Maggie, quien se preparó intensamente para protagonizar su papel.

Hilary Swank

La película está basada en uno de los relatos cortos que componen el libro Rope Burns: Stories From the Corner de F.X. Toole (altamente recomendado), todos ellos sobre boxeo y muy bien relatados. Ojalá se animase un día a realizar otro de ellos, viendo la magnífica película que creó con Million Dollar Baby.

Clint reconoce que para su estilo fímico se inspiró en Don Siegel y Sergio Leone. El dominio que hace Eastwood de las formas cinematográficas clásicas asentadas en su día por Griffith, le permiten traspasar la pantalla y llegar directamente -y con eficacia- al espectador. No se le considera barroco o expresionista, sino que opta por una iluminación y encuadres que parezcan casi invisibles, que apoyen la historia que se narra. Se adhiere así al poder de la narrativización y a la mera importancia de las palabras y lo que se está contando.
Ahí es donde Eastwood se atreve, se arriesga, y tiene éxito.

«No es un gran creador de formas cinematográficas. Probablemente no haya aportado ni una sola idea formal realmente nueva a la historia del cine. Pero es que ese no es su papel. Clint Eastwood es, ante todo, un excelente contador de historias«. – Miguel Faus.

Morgan y Clint
Fotograma de Sin Perdón, 1992.

Según el propio Clint, él hace películas que nadie quiere hacer, como si tuvieran miedo de hacerlas (tuvo problemas en ciertas ocasiones para encontrar financiación). Él quiere historias reales, con personajes reales y complejos, sin tantos artificios. Rompe con las fórmulas de éxito y crea historias dignas de ver.

«No soy un gran intelectual, simplemente si leo una historia y me gusta, digo: vamos a intentarlo».
Le gusta que el espectador se involucre, y no lo da todo masticado, solo ofrece los hechos que considera necesarios para avanzar en la narración, permitiendo que completemos esos huecos que se quedan sin contar.

Religión, política, asuntos no resueltos entre padres e hijos, el amor en todas sus facetas, espiritualidad… Eastwood toca temas de gran índole y los retrata fieles a la realidad, como si de una fotografía se tratase. Si se quieren ver historias verdaderamente humanas, su cine es la respuesta.

Clint Eastwood
Los Puentes de Madison, 1995.

Mystic River, Los Puentes de Madison, El Sargento de HierroSin Perdón, Million Dollar Baby, Cartas desde Iwo Jima, Banderas de Nuestros Padres, Gran Torino

Parece que el «hombre sin nombre» se ha ganado uno. Y muy bueno.

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