Ethan Hawke recibirá este sábado el premio Donostia del 64ª Festival de San Sebastián. El actor estadounidense se hace con el galardón por su “ilustre trayectoria profesional” y es que, desde que debutara en 1994, Hawke ha encadenado un éxito tras otro, con grandes interpretaciones que le hacen merecedor del premio donostiarra.

Desde muy joven, Hawke soñaba con ser escritor pero finalmente se decantó por la actuación, debutando en pequeñas obras de teatro en los colegios que pisaba hasta que se matriculó en la Universidad Carnegie Mellon para estudiar actuación. Con permiso de su madre se presentó a su primer casting y consiguió, en 1985, un papel en Explorers de Joe Dante (Gremlins, Pequeños guerreros), un estrepitoso fracaso que afectó al pequeño Hawke. En 1989 volvió a intentarlo acompañado de Jack Lemon (El apartamento, Primera plana) y Ted Danson (Cheers, Salvar al soldado Ryan) en Mi padre del director Gary David Goldberg.

La carrera de Hawke no acaba de despegar pero Peter Weir llamó a su puerta. El director australiano (El show de Truman, Master and Commander: Al otro lado del mundo) quería contar con el joven actor  para El club de los poetas muertos, película de 1989 que se convertiría en un éxito inmediato y que marcaría a toda una generación con el “carpe diem” del profesor Keating, interpretado por Robin Williams (El indomable Will Hunting, Noche en el museo). Su interpretación en la película de Weir llevaría a Hawke directo al estrellato.

A partir de El club de los poetas muertos, Hawke fue encadenando película tras película hasta que llegó Antes del amanecer, la cinta de Richard Linklater (Escuela de rock, Bernie) de 1995 a la que seguirían dos películas más (Antes del atardecer y Antes del anochecer) protagonizadas por Hawke y Julie Deply (Los tres mosqueteros, 2 días en París). Trilogía que se convertirá en una oda al amor.

Después llegaría Gattaca de Andrew Niccol (El señor de la guerra, In time), en la que Hawke compartirá pantalla con su futura mujer, Uma Thurman (Pulp Fiction, Kill Bill), y Jude Law (The Holiday, El gran hotel Budapest). El matrimonio de Thurman y Hawke no duraría mucho, pero Gattaca fue otro éxito para el actor que siguió construyendo una gran carrera con películas muy bien recibidas por público y crítica (Grandes esperanzas, Mientras nieva sobre los cedros o Hamlet).

En el año 2001 otro gran director se fija en Hawke. Antoine Fuqua (El rey Arturo, The Equalizer) elige a Hawke para interpretar a Jake Hoyt, el joven policía de narcóticos que trabajará a las órdenes del sargento Alonzo Harris, interpretado por Denzel Washington (El fuego de la venganza, American Gangster), en Training Day. A la película de Fuqua seguirán otro puñado de éxitos para Hawke: Vidas ajenas, Asalto al distrito 13, El señor de la guerra o Antes de que el diablo sepa que has muerto.

Durante los últimos años, la carrera de Hawke pareció flojear con películas que no agradaron ni a crítica ni a público. Entre estos pequeños fracasos intercaló cintas que, aunque no están a la altura de sus éxitos anteriores, sí que demuestran que Hawke es uno de los grandes actores de nuestro tiempo. En 2012, Sinister de Scott Derrickson (El exorcismo de Emily Rose, Líbranos del mal) le abrió las puertas al cine de terror, género en el que repetiría un año después con The Purge: La noche de las bestias de James DeMonaco.

Fue Richard Linklater el que rescató a Hawke de su camino al olvido con el estreno de Boyhood, película que Linklater rodó durante 12 años (entre los que trabajó con Hawke en la trilogía Antes del…) y en la que el actor texano interpreta al padre de Mason, al que pone cara Ellar Coltrane. A la celebrada obra maestra de Linklater seguirán dos grandes interpretaciones de Hawke, a pesar de que las películas no fueran éxitos rotundos: Diez mil santos de los directores Robert Pulcini y Shari Springer Berman (American Splendor, Diario de una niñera), y Regresión del cineasta español Alejandro Amenábar (Abre los ojos, Mar adentro).

Este año podremos ver de nuevo a Hawke a las órdenes de Antoine Fuqua en Los siete magníficos, remake de la cinta de John Sturges (La gran evasión) de 1960, que escriben Nic Pizzolatto  (True Detective) y John Lee Hancock (El Álamo), y en la que comparte cartel con Denzel Washington, Chris Pratt (Guardianes de la galaxia), Vincent D’Onoforio (Daredevil), Byung-hun Lee (Terminator: Génesis), Manuel García-Rulfo (Cake) y el debutante Martin Sensmeier.

Hasta que volvamos a verle en la gran pantalla, os dejo cinco películas imprescindibles de Hawke y el tráiler de Los siete magníficos, que se estrena el próximo 23 de septiembre.

  1. El club de los poetas muertos de Peter Weir (1989).
  2. Trilogía Antes del… de Richard Linklater (1995-2013).
  3. Training Day de Antoine Fuqua (2001).
  4. Boyhood de Richard Linklater (2014).
  5. Gattaca de Andrew Niccol (1997).

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