Romance y acción en el espacio
Passengers se ambienta en futuro cercano donde se avistan colonias lejanas a la tierra en las que se puede habitar. Un grupo de 5.000 personas están dispuestas a dejar su yo anterior atrás para embarcarse en la que será la aventura de sus vidas y de la humanidad, y para ello suben a bordo de Avalon, una nave espacial en la que tendrán que permanecer, en sueño inducido, los 120 años que dura el viaje hasta llegar a su destino: Homestead II.
Pero un pasajero despierta 90 años antes de finalizar el viaje, debido a un fallo en su cámara de sueño, y, desesperado ante la idea de permanecer solo y atrapado en la nave de por vida, decide despertar a otra pasajera para tener compañía. Juntos tendrán que averiguar lo que va mal o de lo contrario, no volverán a pisar tierra.
Esta historia nos deja el mensaje de que no debemos obsesionarnos con el futuro para tratar de ser felices con lo que tenemos aquí y ahora.
Los efectos especiales son imponentes y dignos de ver. Ocupan parte del protagonismo pero saben retirarse a tiempo, quedando en un segundo plano cuando hay diálogo o cualquier otro elemento que esté aportando a la historia. Sin embargo, en ciertas escenas sobrecogedoras y muy identificables, no pueden evitar ser el centro indiscutible de atención.
En general, este festival visual no entorpece el desarrollo de la trama ni distancia al espectador de ella. En sí, el guion a cargo de Jon Spaihts, es bastante singular e interesante, a pesar de que termine desembocando en la habitual pero casi imprescindible historia de amor.
Además, la trama es poco predecible, es difícil acertar el camino en el que se va a desarrollar. Permanece abierta la mayor parte del tiempo dando paso a la imaginación y a múltiples conjeturas.
El trabajo de Chris Pratt y Jennifer Lawrence es de reconocer por llevar prácticamente solos el peso de la interpretación y sacarlo de forma victoriosa.
Una película de ciencia ficción que inyecta dosis de acción, humor, romance, drama y suspense, dando como resultado un film entretenido e inquietante a la par que emocional.
Director: Morten Tyldum.
Reparto: Chris Pratt, Jennifer Lawrence, Michael Sheen, Laurence Fishburne, Andy García.








