Cada día más, Fujifilm está haciéndose un hueco entre el mercado de cámaras sin espejo. Nikon o Canon pueden dominar el mercado de las DSLR, pero Fuji ha sabido destacar con sus cámaras instantáneas y EVIL (Electronic Viewfinder Interchangeable Lenses). En nuestras manos contamos con el modelo X-T10, y no podemos estar más contentos.

La X-T10 es la versión semi-pro de la conocida X-T1, más asequible pero con ciertas funcionalidades mejoradas. Lo primero que suele llamar la atención al sujetar en tus manos este modelo es su tamaño y ligereza. Apenas 400 gramos esconden una cámara que no tiene nada que envidiar a las réflex más incómodas.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

X-T10, pequeñita pero matona

Esta cámara tiene un sensor de calidad profesional APS-C X-Trans CMOS de 16 megapíxeles capaz de funcionar hasta a 6200 ISO con soltura. Han mejorado el sensor de autofoco respecto a la X-T1, teniendo 49 puntos de enfoque y hasta 77 con enfoque continuo, haciéndolo perfecto para street-photo, ya que su pequeño tamaño y rapidez permiten usarla con discreción.

Uno de los puntos que más me ha gustado de la X-T10 ha sido su aspecto como cámara de video. FullHD a 60 frames por segundo es una calidad muy alta para una cámara en apariencia tan humilde, pero tras usarla un par de veces, me sorprende la facilidad y calidad que tiene en video. Gracias al propio funcionamiento como cámara EVIL (ya que sus configuraciones son más digitales que analógicas) y a su pantalla LCD abatible de 3 pulgadas ayudan enormemente la grabación de vídeos. Otro punto interesante es la conectividad wifi de la cámara, permitiendo enlazarla con un dispositivo móvil no solo para poder descargar las fotos al instante, sino para poder controlar enteramente la cámara desde el app.

También la X-T10 incorpora una gran cantidad de modos de disparo, permitiendo ráfagas de hasta 8 fotogramas por segundo, panorámicas (horizontales o verticales) e incorpora un modo de doble exposición. También ofrece una gran cantidad de filtros y ajustes para poder realizar fotografías muy resultonas con un pequeño esfuerzo.

En el apartado negativo, como he dicho antes, el cuerpo de la cámara puede parecer un poco frágil o endeble, con algunas piezas de plástico. Si vienes del mundo Nikon/Canon, Fujifilm puede que te presente alguna dificultad de manejo, debido a la extraña disposición y uso de los diales superiores. Por último la X-T10, al igual que la mayoría de las cámaras digitales, sigue presentando una importante carencia en lo que al audio se refiere, siendo casi imprescindible el uso de algún micrófono para obtener una buena calidad de sonido.

En definitiva, la X-T10 es una cámara semiprofesional a un precio amateur. Sus prestaciones están muy por encima de su precio y es ideal tanto para gente que quiere adentrarse más en el mundo de la fotografía como para aquellos que quieren un dispositivo potente con un tamaño y pesos reducidos. En estos momentos podéis conseguir un kit por aproximadamente 750€ en amazon.

Sobre El Autor

Mol
Editor, maquetador y tech-guy

Consumidor enfermizo de cómics y fan acérrimo de las spoof movies. Firme creyente en que si una película es tan tan mala, se vuelve buena. Procastinador profesional, de esos que...

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies