¡Las chicas de cable, gracias a Netflix, se conectaron en España y en cientos de países el pasado 28 de abril!
Sólo hay una cosa que no me gusta de esta historia de 8 capítulos que da pie a la nueva serie de Netflix, y es que se haya terminado. Bueno eso y la música, para nada acertada, ya que aleja totalmente de la época a la que nos quieren acercar. Pero, sin duda, lo peor es lo rápido que han pasado los capítulos de esta serie española que abre un nuevo camino a decenas de actores provocando su salto al otro lado del charco y la emisión de esta gran historia en numerosos países simultáneamente gracias a la plataforma que tan famosa se ha hecho estos últimos años. Una serie que te engancha desde el minuto uno y que te hace sentir como en casa si, como yo, tú también vibraste con Velvet y el amor en las galerías. No voy a terminar este párrafo sin alegraros al deciros que ya está confirmada la segunda temporada de Las chicas del cable que nos deja un final abierto en su octavo capítulo.
Pero empecemos desde el principio.
Situémonos en la España de 1928, donde la mujer solo servía para planchar y suplir las carencias que sus maridos tenían. Una España machista, retrógrada, anticuada, y sobre todo, carcelaria. Todo era pecado, todo lo que se salía de la norma establecida estaba mal visto, nada de lo que hoy conocemos como libertad pudieron vivirlo todas aquellas mujeres sometidas a una sociedad que sólo buscaba aparentar e intentar ser más que el de al lado.
Esta serie nos acerca a la cruda realidad que millones de mujeres tuvieron que vivir y por las que muchas sufrieron agresiones físicas y psicológicas que aún hoy perduran en la mente de cientos de mujeres. Esta historia comienza con 4 jóvenes que buscan un futuro en la gran ciudad. Cada una con una historia totalmente diferente, se enlazan conviviendo en la misma pensión y luchando por el mismo sueño: ser libres. Una busca ser libre de las garras de su padre, otra de las de su marido, otra busca deshacerse de su pasado y nuestra cuarta protagonista busca salir de un pueblo que la tenía atrapada y comenzar a labrarse un futuro lejos de todo lo que conocía. Pero nuestras protagonistas tienen nombre y apellido y estoy segura de que resonarán durante años en nuestras cabezas gracias a esta gran serie.
Las chicas del cable se centra en Alba Romero (Blanca Suárez) que hace de voz en off contándonos y narrándonos sus pensamientos y hazañas. Alrededor de Alba y siendo también clave en esta historia, encontramos a Carlota Rodríguez (Ana Fernández), Ángeles Vidal (Maggie Civantos), y Marga Suárez (Nadia de Santiago), que actúan como trabajadoras que junto con Alba acaban de entrar en la empresa de telecomunicaciones más conocida de todo Madrid. Sara Millán (Ana Polvorosa) es la encargada de poner orden y encargarse de que el trabajo de las chicas funcione correctamente, y Francisco Gómez (Yon González) y Carlos Cifuentes (Martiño Rivas) son los encargados de las cuentas. Alrededor de ellos se gesta el argumento más importante de la historia – el amor y el peligro de ser una pareja de 3 sin que ni siquiera ellos lo sepan-. Cada uno tiene su papel protagonista y cada historia será narrada detalladamente haciéndonos entrar en un clima de amor, violencia, miedo, placer, mentiras, dinero…
La trama de la historia se centra en la vida de las 4 protagonistas que comienzan a trabajar en la empresa más grande de telecomunicaciones de todo Madrid y con la que buscan labrarse un futuro. Sin duda, es una de las mejores series de época que he tenido el gusto de ver estos últimos años. Nos hace ver lo mucho que hemos cambiado, y todo lo que aún queda por avanzar. Es la primera serie original de Netflix producida en España y que se emitió el pasado 28 de abril en varios países a la vez. Sin duda, va a dar que hablar, porque ha recibido toda la acogida que se merece, y ya se espera con entusiasmo y nerviosismo la segunda temporada.
Protagonistas:
Blanca Suárez – Alba Romero Méndez «Lidia Aguilar Dávila»
Yon González – Francisco Gómez
Ana Fernández – Carlota Rodríguez de Senillosa
Maggie Civantos – Ángeles Vidal
Nadia de Santiago – María Inmaculada «Marga» Suárez
Martiño Rivas – Carlos Cifuentes
Ana Polvorosa – Sara Millán
Productora: Bambú producciones
Director: Ramón Campos










