Kristina Grozeva y Petar Valchanov vuelven a la carga con su siguiente obra: Un Minuto de Gloria, una película curiosa que, a pesar de que su trivialidad a modo de contar la historia juegue como principal ventaja de la misma, este es también su mayor defecto.
El arte de la trivialidad
Con una historia simple, y un punto de partida sobre el cual es difícil construir todo un largometraje, la cinta sabe aguantar sus 100 minutos con un ritmo correcto, pero es este punto de partida la razón de que Un Minuto de Gloria sea una película intrascendente y sin nada nuevo que contar. Los personajes funcionan, así como sus intérpretes y la dirección, pero no es suficiente.
Puede que sea porque los planos cerrados y la continua cámara en mano no sean de mi agrado a la hora de contar una historia, pero el palpable bajo presupuesto hace que la película se sienta coja y puede que incluso demasiado inverosímil, sumándole el hecho de verla en búlgaro con subtítulos en español, lo cual quieras o no, te saca un poco de la película.

Con todo, Un Minuto de Gloria hace que de la simple premisa de la mayor de las casualidades surja una historia solvente, con trasfondo pero que, por el simple hecho de que tiene una base de conflicto bastante mezquina (fui totalmente incapaz de simpatizar con el protagonista), es una cinta que no puede llegar a más. ¿Significa esto que Un Minuto de Gloria es una película que no vale la pena ver? Depende de lo abierto que seas. No es una cinta para todos, ni tampoco tiene una forma de ser contada muy usual.
Poder, dinero, egoísmo… Son temas que valen la pena ser tratados en una película. El problema es, ¿vale la pena ser vista? Pues me temo que eso es ya decisión vuestra, aunque los premios la precedan.
Directores: Kristina Grozeva y Petar Valchanov.
Reparto: Margita Gosheva, Stefan Denolyubov, Kitodar Todorov, etc.
Estreno: 14 de Julio.
Duración: 101 min.






