Gente de todas las edades rodea la entrada de los Cines Callao. Se trata del preestreno de Beyond, la nueva serie de Rakuten Wuaki.
Ídolos adolescentes posan en el photocall entre gritos de sus fans. Fotos, abrazos y autógrafos colman la entrada de los cines madrileños.
Dentro en la sala, Jorge Astyaro, experto en la hipnosis y la sugestión, ameniza la velada. Hace al público traspasar los límites de su imaginación para demostrar el increíble poder de la mente. Tras la proyección del primer capítulo de la serie Beyond, el mentalista vuelve a subir al escenario para cerrar la noche.
La primera temporada de Beyond está disponible desde el viernes 30 de junio con Wuaki Selection. La serie de ciencia ficción creada por Adam Nuffdorf, ha triunfado en Estados Unidos entre los millenials.
Es la primera apuesta por la ciencia-ficción de Freeform, el canal de televisión por cable que emite en EEUU y que pertenece a Disney–ABC Television Group. Debido a su gran audiencia, ha renovado por una segunda temporada.
Beyond: drama sobrenatural y millenial
Desde Pretty Little Liars hasta Beyond. Ahora todos se han puesto de acuerdo: dramas encabezados por adolescentes y resueltos de forma superficial. Más de lo mismo: tragedia, poderes, escenas forzadas y en ocasiones, escasa postproducción.
Holden Matthews (Burkely Duffield) despierta después de estar 12 años en coma y descubre que tiene habilidades sobrenaturales. Mientras trata de adaptarse a su nueva vida, intenta descubrir lo que ha ocurrido durante esos años. Holden está en peligro: no debe fiarse de nadie.
Un argumento adolescente para un público adolescente
Si tienes más de 20 años, no esperes engancharte como hiciste con Juego de Tronos. Más allá de la simpleza del argumento, la serie no logra diferenciarse. Es como Kyle XY, aunque con mejores efectos especiales debido al paso del tiempo, pero sin ser los de Star Wars.
Es una serie estándar, que te hará recordar un sinfín de series vistas. No tiene la suficiente intriga como para querer permanecer pegado al televisor horas y horas, como te pasó con Breaking Bad, pero puede ser un acompañante de una lluviosa tarde. La angustia es adolescente, también lo son el guión y el reparto –que flojea-.
El protagonista parece tener un único registro, lo que limita enormemente la credibilidad del personaje. Los secundarios carecen de fuerza y a los villanos les falta maldad.
Duración: 43 minutos.
Música: Toby Chu.
Fotografía: David Lanzenberg.







