Tesnota, una película de festival
El director ruso Kantemir Balagov, con tan solo veintiséis años, presentaba su primera película: Tesnota, en el Festival de Cannes de 2017. En este consiguió el Premio FIPRESCRI. También se presentó este mismo año en el Festival de San Sebastián en España, consiguiendo una mención especial para la actriz Darya Zhovner. Nos cuenta una historia inspirada en hechos reales en el Cáucaso septentrional ruso. El director hará que nos cuestionemos los vínculos familiares a partir de su largometraje.
Crítica del largometraje
Se trata de un drama realista que conseguirá llegar dentro del público. Sin embargo, puede resultar un poco pesado al durar una hora y cincuenta y ocho minutos, dando la sensación de que se le dan demasiadas vueltas a la historia.
Algo a destacar de la película son los conflictos morales que sufren los personajes. Además de representar la figura del sufrimiento causado por la xenofobia que perdura en la actualidad, y lo vemos reflejado en pantalla. El director utilizará la primera persona al inicio y al final del largometraje ya que de alguna manera estará contando algo de lo que fue testigo en su infancia.
Será importante hablar del uso de imágenes de archivo en la película. En ellas podemos ver situaciones reales que salieron en la televisión durante las matanzas en Chechenia.







