Puertas abiertas se estrella en Netflix

En esta producción original de Netflix, dirigida por Matt Angel y Suzanne Coote y con un guion de lo más básico y típico de los propios directores, se relata cómo un día cualquierA la vida de una familia puede dar un giro inesperado y todo puede romperse. No sólo la muerte de un ser querido puede ser de lo más doloroso, también la forma en la que la vida puede seguir dándote patadas. Puertas abiertas comienza tras un suceso horrible. Una madre y su hijo escapan de la cruda realidad a una casa alejada del mundo donde, por supuesto, los sucesos que comienzan a ocurrir están relacionados con un sótano, una luz mal encendida y ruidos siniestros a las 3 de la mañana. Nada a lo que no nos tengan acostumbrados.

Los papeles protagonistas son un joven atormentado que no puede sacarse de la cabeza imágenes del accidente que cambió su vida, la estrella tan conocida que despuntó en 13 razonesDylan Minnette y una joven madre, Piercey Dalton, que siempre con la cara pálida y desencajada nos muestra lo doloroso que puede llegar a ser desprenderse del pasado y encauzar una vida nueva lejos de todo lo que conocía.

Puertas abiertas

Pesada, básica y cortada por el típico patrón estadounidense de gritar en medio de la oscuridad un «¿hay alguien ahí?» Con algún susto y linternas por armas, esta película de 94 minutos deja a cualquiera que la vea con tan mal sabor de boca que no la recomiendo ni por aburrimiento. Con un final inexplicable, literalmente, y con un argumento tan básico que hasta Paranormal Activity podría haber ganado un Óscar contra ella, esta película debería desaparecer de la faz de la tierra y mucho más, de la mismísima plataforma de pago, Netflix, donde lleva disponible desde primeros de 2018.

Tirando una baza a su favor diré que las interpretaciones son correctas, adecuadas en todas las escenas y con una perfecta compenetración entre madre e hijo. La fotografía, siempre con un aire apagado, triste y de lo más tenebrosa deja entrever la tristeza no sólo de los sucesos acontecidos, también la de los propios protagonistas. Además, la película cuenta con primeros planos provocando en el espectador la tensión de no saber qué puede suceder detrás del protagonista. Obviando estos pequeños detalles de esta producción de la gran plataforma de Netflix, todo lo demás sobra. Cualquier minuto de este film sobra.

En resumen: Es mejor cerrar los ojos que perder 94 minutos de tu vida viendo este filme.

Director: Matt Angel.
Reparto: Dylan Minnette, Piercey Dalton, Aaron Abrams, Patricia Bethune.
Duración: 94 minutos.

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