Sweey Country se estrena en España el 16 de marzo

El género western, las películas de indios y vaqueros, tuvieron su época de esplendor cuando Clint Eastwood, John Wayne o Gary Cooper las protagonizaban. Desde entonces de vez en cuando algún director se propone traer de vuelta un género complejo, y no todos lo hacen con la misma suerte. Sweet Country es un claro ejemplo de ello.

Inspirada en hechos reales, Sweet Country nos sitúa en Australia en el año 1929. El protagonista es Sam, un aborigen que mata en defensa propia al propietario blanco de una granja, Harry March. Da igual que March estuviera mal de la cabeza y que él estuviera protegiendo a su esposa. Sam y su mujer Lizzie emprenden la huida y son perseguidos día y noche por las autoridades.

La película vuelve a traer a las pantallas, aunque como un secundario, a Sam Neill, y eso se lo agradecemos. El resto de la película no tanto.

vaqueros Sweet Country

Sweet Country empieza despacio, contándonos la llegada de Harry March al pueblo y dejándonos ver algunos de sus problemas mentales y con la bebida, así como el día a día de Sam y su mujer Lizzie, su sobrina y en general su vida con su tranquilo dueño.

Hasta casi la mitad de la película no se masca la tragedia, que se veía venir desde el minuto uno, tanto por nosotros como por su protagonista. La huida de la pareja es lenta pero segura. Sam sabe lo que hace y él podría haber huido fácilmente, sin problema, pero no con su mujer.

De este modo, aunque la patrulla que va en su busca no es demasiado inteligente ni se sabe mover muy bien por la zona (impensable si viven allí desde siempre), debido a Lizzie las cosas se complican un poco más de lo esperado.

La película intenta darnos una lección a lo largo de todo el largometraje, mostrando que las diferencias entre blancos y negros a mediados del siglo pasado seguían siendo muy grandes, pero en general es bastante predecible y un tanto aburrida.

Director: Warwick Thornton

Reparto: Hamilton Morris, Bryan Brown, Sam Neill, Thomas M. Wright, Matt Day, Ewen Leslie.

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