Genius, lo nuevo de Antonio Banderas

Avalada por la excelente acogida recibida en su primera temporada, centrada en la vida del físico Albert Einstein, Genius, la serie de televisión estadounidense creada y emitida por National Geographic retoma su deseo de pasearse por la biografía de grandes personajes históricos dedicándole su segunda temporada al pintor malagueño Pablo Picasso. Tan comprometido como siempre con su ciudad natal, no podía ser otro que el también malacitano Antonio Banderas quien de vida a su más célebre e internacional paisano.

En el episodio que da comienzo a la temporada, todo tiene aroma a presentación y primeros encuentros. Desde la personalidad de un niño decidido a convertirse en un artista de talla mundial, con especial convicción tras la muerte de su hermana, hasta los lugares que serán testigos de su crecimiento artístico y personal (de Barcelona a París, pasando por Madrid) o el elenco de personas que lo acompañarían a lo largo de su vida, aportando las sombras y las réplicas a la historia de un hombre decidido a brillar por encima del resto. Quizás sea este deseo de ser el más grande sin renunciar a nada el que mejor retrate su carácter fascinante y aniñado, la vez que esa voluntad de seguir haciendo las cosas a su manera.

Es en sus primeros años, vividos en su Málaga natal, cuando Pablo (a secas por entonces) comienza a demostrar un cierto interés por la pintura y el dibujo, trazando bocetos de sus familiares más cercanos y animales. Empezarán a sucederse por la pantalla esas primeras vivencias que quedarían grabadas a fuego en la mente de un niño en el que poco rastro había aún del icónico artista en que terminaría convertido, salvo las palabras de una madre confiada en el talento de su hijo. Fue ella la que le dio alas con el famoso “si eliges ser soldado, serás general; si eliges ser sacerdote, serás Papa». Frase que el propio pintor, ya con múltiples décadas de vida a sus espaldas, completaría con un: “fui pintor, y llegue a ser Picasso».

Genius
Antonio Banderas como Picasso

También somos testigos, en el primero de los diez episodios que forman esta segunda temporada de Genius, del reparto de mujeres y amantes de las que Picasso se nutría cuales musas, dando ese punto carnal, humano y errático a la vida de un hombre, por otra parte, dedicado en cuerpo y alma a su única y más ferviente pasión: el arte. Aparecerán por este episodio piloto desde María-Thérèse (Poppy Delevingne), la amante más joven de la que se tiene constancia (17 años tenía cuando se conocieron) y madre de su segunda hija, Maya; hasta una Françoise Gilot (Clémence Poésy), de la que se pintarán los primeros y esenciales trazos que servirán para siluetear la figura de la mujer que posteriormente acompañaría a Pablo Picasso durante una década.

Pero si alguien consigue robarle algo de luz al Picasso de Antonio Banderas en Genius, esa es Dora Maar (Samantha Colley), su amante durante una Guerra Civil española que Picasso viviría desde el exilio en Francia. Fue la fotógrafa francesa quien serviría de impulsora y motor artístico para la pintura más conocida del artista malagueño, el Guernica, obra de la que además Dora Maar retrataría todo su proceso creativo mediante una serie de fotografías. Un personaje el suyo, que junto al protagonista, deja al espectador con ganas de más y ansioso por conocer los múltiples altibajos de su relación.

En lo formal, la factura de Genius vuelve a ser de altura, al igual que en su primera temporada. Producida por Brian Glazer (El Código Da Vinci o Una mente maravillosa) y Ron Howard (Rush o Frost contra Nixon) entre otros, esta segunda temporada presume de una dirección más que correcta de manos de un Kenneth Biller que vuelve tras realizar los tres últimos episodios de Genius: Einstein. Igual de notable es la fotografía, destacando tanto en las penumbras de los bohemios y artísticos interiores por los que Picasso se desenvolvía durante su juventud, como en alguna que otra gran escena de exteriores. Luce especialmente extraordinario y encantador el breve encuentro de Picasso y Dora Maar bajo el sol de la costa francesa, recreada sin embargo para la serie en las arenas malagueñas de la playa de La Misericordia. Fue precisamente Antonio Banderas quien puso todo su empeño en regalarle ese último paseo, imposible pero no por ello menos simbólico, a la figura de un de Pablo Picasso que nunca pudo volver a pisar la tierra que le vio nacer, tras abandonarla víctima de la represión vivida en nuestro país hasta la muerte de Franco, sucedida tres años después del fallecimiento del malagueño.

Genius
Fotograma de «Genius»

Espléndido resulta también el trabajo llevado a cabo por la dirección de arte de la serie, capaz de recrear tanto los espacios como las distintas obras de Picasso, desde el citado Guernica hasta otras muchas pinturas que van a ir posando para los ojos y el disfrute de todos los espectadores.

En definitiva, tras poder disfrutar del primer episodio de Genius: Picasso, podemos estar seguros de encontrarnos ante una serie que, para bien o para mal, promete contarnos la vida del artista malagueño de la manera más fiel posible, mostrando una voluntad de no juzgar la personalidad de un Picasso siempre caracterizado por su empeño en romper las normas establecidas, pero sin olvidar la figura de las incontables mujeres que de una manera u otra pasaron por su vida, alimentando y dando sentido a muchas de sus obras. Será ya trabajo de todos nosotros como espectadores el decidir si juzgar o no a un personaje tan singular como irrepetible. Un genio de la pintura que bajo la piel y el empeño de Antonio Banderas, está en unas muy buenas manos.

La segunda temporada de Genius: Picasso se estrenará en los canales de National Geographic en todo el mundo en la primavera de 2018.

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