Más de un año después de su lanzamiento, repasamos lo que hace grande a la última entrega de Resident Evil.

Resident Evil 7: Biohazard es uno de los videojuegos que más he admirado a lo largo de mi vida como aficionado a la industria. No sólo suponía una nueva experiencia en el que es mi género favorito, sino que el juego de Capcom supuso el afortunado resurgimiento de la saga más icónica del survival horror.

Resident Evil 6 se volcó en la acción, dejando en el filo del abismo la saga entera

Y es que, nos guste o no, la que es una de las sagas más queridas del mundo de los videojuegos, tuvo la mala suerte de quedar casi enterrada tras Resident Evil 6. La sexta entrega numerada de la saga, que se lanzó en las consolas en el año 2012, eliminó por completo los elementos de terror característicos de la saga, optando por explotar aún más el terreno de acción/shooter que la serie había adquirido tras el infame Resident Evil 5. La jugabilidad demasiado rápida para un Resident Evil, la acción desmesurada y la ausencia de una historia interesante hicieron de RE6 una de las entregas más odiadas por los aficionados a la saga creada por Shinji Mikami, sepultándola casi para siempre.

Sin embargo, en el E3 de 2016 ocurrió algo que muy pocos creían posible y que, sorprendentemente, se manifestó ante nosotros como una excitante nueva propuesta dentro de la serie. Resident Evil 7 había nacido.

Adaptarse o morir.

Resident Evil

En el E3 del año 2016, Capcom presentó en la conferencia de Sony un misterioso tráiler. En él, veíamos lo que parecía ser un videojuego en primera persona, que se sumergía en las entrañas del terror. La vista en primera persona y la atmósfera hicieron pensar a muchos que estábamos ante el anteriormente cancelado Silent Hills, pero la realidad era muy distinta.

A ritmo de la escalofriante canción Go, tell Aunt Rhody, el tráiler acababa mostrando un «VII» anaranjado en la pantalla, que pronto se completaría para mostrar el título completo del juego: Resident Evil 7: Biohazard. La comunidad enloqueció.

El juego en primera persona no parecía lo más adecuado para una saga como Resident Evil

Capcom había dado un giro brusco al rumbo de su franquicia y parecían haber devuelto a Resident Evil el elemento que lo hacía tan especial: el terror. Adaptándose a los nuevos tiempos con la vista en primera persona que se había popularizado gracias a otros survival horror como OutlastAmnesiaResident Evil 7 no tardó en levantar una división de opiniones considerable entre la comunidad, que decían que un videojuego de esta saga no podía ser en primera persona y que parecía de todo menos un Resident Evil. Las dudas de todos ellos se disiparon cuando Capcom lanzó, ese mismo día, la demo Resident Evil 7: Beginning Hour, que permitía a los jugadores probar un pequeño atisbo de lo que la desarrolladora había preparado para esta nueva entrega.

La demo demostró que Capcom había hecho un Resident Evil 7 muy, pero que muy Resident Evil. Los elementos de supervivencia, el tono de película de serie B y la atmósfera atrapante estaban ahí. Parecía que esta séptima entrega numerada de la saga había devuelto a la misma a sus raíces más básicas. 

Pero, pese a las buenas impresiones dejadas por este Beginning Hour, los jugadores no podían evitar tener la sensación de que este Resident Evil 7 se distanciaría por completo del resto de la saga, idea que no agradaba a muchos. Para resolver esta duda deberíamos esperar al 24 de enero de 2017, cuando el videojuego llegaría a las diferentes plataformas.

Resident Evil 7: Una oda al survival horror.

Resident Evil 7

El 24 de enero llegó y, por fin, teníamos ante nosotros el ansiado Resident Evil 7: Biohazard. ¿Lograría ser una entrega a la altura del renombre de la serie o estaríamos ante un videojuego radicalmente diferente?

Enorme fue la tranquilidad de muchos al ver que Resident Evil 7 era un enorme homenaje a la esencia más pura del survival horror. Y es que estábamos ante el Resident Evil más Resident Evil desde los 3 primeros juegos de la serie. Capcom había recuperado absolutamente todos los elementos de la trilogía original, y la vista en primera persona, añadida a la jugabilidad lenta y los controles algo toscos, daban una sensación muy similar a los famosos controles de tanque que caracterizaban a la saga en sus inicios.

Resident Evil 7 tenía, a nivel de atmósfera y mecánicas, todos los elementos que hacían especial a la serie: la escasa munición, el gore, la banda sonora, las salas de guardado, los baúles, los botes de medicina curativa, las claras referencias e inspiraciones cinematográficas (el videojuego toma muchísima inspiración de La Matanza de TexasEl proyecto de la Bruja de Blair), la constante sensación de sentirte perseguido… Todo lo que caracterizaba a Resident EvilResident Evil 2 Resident Evil 3: Nemesis había vuelto, y no podíamos estar más contentos. Quizás la única diferencia es que aquí no jugaríamos como un policía o un soldado especial, sino como un hombre común y corriente con pocos dotes para el combate, lo cuál añadiría aún más tensión al videojuego.

Por otro lado, los miedos de los fans porque Resident Evil 7 se distanciase del resto de la saga se disiparon por completo tras su lanzamiento. El juego ofrece una historia muy distinta a la de los anteriores, sí, pero conserva todos los elementos narrativos clave de la serie y hace varias conexiones con las primeras entregas de la misma, así como con algunas más recientes (el cameo de O’Brian, de Resident Evil: Revelations, por ejemplo). Resident Evil 7 lograba sentirse fresco para una saga con tantos títulos a sus espaldas, pero también conseguía mantener una narrativa coherente con sus predecesores y ganarse el título de «secuela» con todas las letras.

Bienvenido a la familia.

Resident Evil 7 - Baker

Uno de los aspectos que más caracterizaba a Resident Evil en sus inicios era el hecho de contar con un elenco de personajes de lo más carismático. ¿Consiguió Resident Evil 7 brindar también personajes memorables?

Oh, vaya que si lo hizo.

La familia Baker no tardó en posicionarse entre los personajes más carismáticos de toda la serie. Sus personalidades, a cada cuál más perturbadora y psicópata, nos engancharon a los fans de la serie y siguen siendo inolvidables un año después. Jack, Marguerite, Lucas, Mia… todos conforman un elenco de personajes absolutamente demencial y que derrocha personalidad. Y eso es algo que, si eres fan de Resident Evil, agradecerás en cualquier videojuego.

Incluso su protagonista, Ethan Winters, es un personaje lleno de carisma, sobre todo para ser un videojuego en primera persona – en algunos casos, como BioShock, este tipo de juego reduce considerablemente la presencia del personaje protagónico en el propio juego; sin embargo, en Resident Evil 7 no es así. Ethan no es tan carismático como Jill o Leon, de anteriores entregas, pero también rebosa personalidad.

¿El mejor Resident Evil?

Resident Evil 7

Un año y medio después de su lanzamiento, puedo decir muy claro que Resident Evil 7: Biohazard es mi entrega favorita de la saga. Rescata todos los elementos de las entregas originales y ofrece una historia inesperada, sorprendente, carismática y un poco más sentimental que la de sus predecesores, lo que le da puntos extra en cuanto a narrativa. Nunca está de más mirar atrás y hablar sobre videojuegos que ya tienen cierta antigüedad, y Resident Evil 7 es uno de ellos. No puedo esperar para ver qué nos tiene preparado Capcom después de esto.

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