Este festival está resultando complicado de cuadrar bien los horarios. La verdad que la 66 Edición del Festival Internacional de San Sebastian ha presentado muchas películas mediáticas, por que sean películas muy esperadas o por un reparto de renombre.

Ayer la prensa pudo ver las dos más esperadas (Beautiful Boy con Timothée Chalamet y The First Man con Ryan Gosling) y hoy era turno de sus ruedas de prensa. Este festival tiene unos horarios muy apretados y acudir a una de estas charlas con los actores y directores suele suponer perderse alguna película. En lo que llevamos de festival, prácticamente podríamos haber estado todo el tiempo en la sala de ruedas de prensa y no habríamos parado de ver ruedas de prensa. Por suerte, en Moobys hemos podido desdoblarnos y así poder ver una de las películas que, para el que escribe, más despertaban la atención…

Tiempo después, revoluciónate, que no es poco

Jose Luis Cuerda vuelve al cine, con el humor y el surrealismo que le caracteriza. Si ya sabes de que hablamos eso tiene que seruna buena noticia, pero si no eres un amanecista de pro, siempre hay tiempo. Tiempo después supone la secuela espiritual de Amanece que no es poco y Aquí en el cielo como en la tierra. Eso significa que estamos antes una comedia con los mejores cómicos actuales, una fina sátira social y eso si, grandes dosis de surrealismo.

Año 9991, milenio arriba o abajo, no nos vayamos a pillarnos los dedos”. Con esa frase Tiempo después planta una base de qué nos vamos a encontrar. En este mundo futurista pero muy real nos encontramos que toda la humanida vide en una único Edificio Representativo, rodeado de todos los parados del mundo. Todo va sobre ruedas hasta que un parado hastiado de su propia existencia decide subir al edificio a vender limonada. Un parado queriendo trabajar, ¡menuda locura! ¡vender limonada desnaturalizaría su propio concepto de ser!

Jose Luis Cuerda nos retrae a sus orígenes, ofreciendo lo mejor del surrealismo de su cine sin verse muestras de cansancio. Desde grandes conversaciones de gente llana hablando sobre Ortega y Gasset o el existencialismo humano pasando por pastores pastoreando ovejas dentro de un edificio u hombres voladores. Todo eso regado con un sinfín de cómicos como Joaquín Reyes, Carlos Areces, Berto o Secun de la Rosa que se unen a otros más dramáticos como Roberto Álamo o Antonio de la Torre en una gran película. Si algo se puede decir de la película es… ¡Taxidermia!

In fabric, el perro verde del Zinemaldia

Con buen sabor de boca y bastante frescos, nos sumergimos en la última pleícula del director de culto Peter Strickland. Con una estética kisch propia de los años 70 el director inglés nos cuenta en dos capítulos casi independientes la maldición de un vestido rojo de saldo, que lleva por la perdición a quien lo usa.

Concubinas malignas, fetichismos sexuales y sangre se mezclan en una historia con aires de crítica a la sociedad de consumo que ha polarizado completamente a la crítica. Una gran parte de la prensa no ha llegado a alinearse con In fabric, mientras que a otros el surrealismo extraño que desprende la cinta les ha parecido refrescante y divertido. Yo me uno más al primer grupo y aunque se agradece ver inclusiones de película originales y diferentes en el festival, sin duda una película así habría sido mucho más disfrutable en un festival como Sitges.

Red joan, la abuelita espía

Para terminar la noche y con cierta resaca de In Fabric, nos metimos en la sala para ver la película de la última Premio Donosti de este año: Red Joan. La película explora la historia real detrás de Joan Stanley, la que la prensa inglesa llamó la «Abuelita Espía», una mujer inglesa que en su juventud estubo trabajando en el desarrollo de la bomba atómica para los ingleses pero que por un triángulo amoroso y una fuerte conciencia social decidió pasar información a los rusos.

En la película Judi Dench interpreta a la versión mayor de Joan, sirviendo de vínculo para explicar lo sucedido en su juventud, siendo interpretada por la nóvel Sophie Cookson. Una historia que no aburre pero que tampoco aporta demasiado, salvo ver el punto de vista de inglaterra durante el final de la Segunda Guerra Mundial y la visión del feminismo en aquella épòca. A pesar de ello, las interpretaciones de las dos protagonistas son más que correctas (cuándo no lo está Judi Dench) Red Joan es de esos filmes que no tiene fallos garrafales pero tampoco destaca mucho.

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