No todo el mundo conocerá a Ingmar Bergman y por su puesto, no todo el mundo sabrá de sus películas, films que han traspasado fronteras, épocas y sobretodo, cambiaron un poco la historia de hacer cine en Suecia. Aupando así a lo más alto a este joven director que lo dio todo por el cine. Que compartió cada segundo de su vida con el cine. Historia bonita, elegante y al mismo tiempo rota, que nos traslada a la época dorada del cine.

Y gracias a Bergman, su gran año, hemos descubierto de lo que fue capaz hasta conseguir lo que más amaba, hacer películas, no importa de lo que fueran, él siempre plasmaba su toque especial y es que así es él. Un poco diferente al resto personalmente pero que compartía muchas similitudes con otros directores de oro. Algo que es muy disfrutable de ver.

Bergman

En líneas generales, la película tiene todos los aspectos típicos de un documental al uso, algo que la hace extremadamente predecible pero al mismo tiempo, su estructura es bastante única, añadiendo secuencias de las películas de Bergman, cintas que han sido historia y que al verlas en pantalla grande de nuevo, te llevan de vuelta al pasado en pocos segundos. Sí bien es cierto que a medida que va pasando el film, ésta estructura se repite una y otra vez pero una vez enganchado el documental, te lo comes con patatas.

Lo mejor del film es sin duda la producción, una producción que se ha volcado en buscar imágenes, archivos de vídeo y de todo para que este documental sea posible. Los archivos de rodaje son los que hacen más ameno el documental, dado que hay veces que la mirada se te escapa al reloj. Pero en sí, una producción sólida hace que el resto salga del tirón y eso es algo que se agradece. Parte importante en un documental así sin ninguna duda.

La dirección corre a cargo de Jane Magnusson, una joven directora sueca, una promesa sin duda ya que su trabajo en esta cinta transmite amor hacia el arte y hacia el arte de Bergman. Un arte que está muy bien plasmado, enseñado con mucho cariño y amor. Pero Ingmar era así y es de agradecer que se transmita lo mismo a través de su documental, un film que hará llegar a los más jóvenes la definición correcta de cine. Y es que esta cinta es CINE, sin más. Trasladando una pasión increíble a través de la pantalla.

Bergman

Como su propio cartel dice, es uno de los retratos más honestos de un director de cine y eso es gracias a el tratamiento del guion, un guion que sirve como ejemplo de como hacer un documental sobre alguien. No hace falta exponer todas las desgracias de una persona para hacerlo más interesante, basta simplemente con engrandecerle con hechos. Estos hechos son los que nos llevan a conocer más de él, a comernos cada segundo del film.

Su vida personal, los divorcios, las relaciones con sus correspondientes parejas no forman una parte importante aquí, algo que como digo es de agradecer. Lo comentan de fondo pero no es lo que realmente importa, lo que importa aquí es como vivió Bergman su gran año. Un año en el que llegó a estrenar casi tres películas, todo esto sin hablar del teatro claro, donde también hizo sus pinitos importantes. Observar como consigue todo lo que se propone es mágico, haciendo indiscutible su trabajo.

Bergman

El tramo final de la película es obviamente la caída de este director en una leyenda, llevándonos a diversos conflictos que tuvo y mostrándonos un poco de su vida en general, una vida marcada por la soledad. Lo que sí que es digno de ver es la personalidad tan extravagante de Bergman. Puede ser una persona diferente y puede que así sea, pero su mirada muestra determinación y una inteligencia digna de muy pocos.

Bergman, Su Gran Año es un ejemplo a seguir a la hora de hacer un documental sobre un cineasta y más que sobre un director, sobre un ser humano. Un ser humano con sus caídas y sus resurrecciones. Todo esto aderezado con un montaje y una producción fantástica que hacen de esta cinta un imperdible esta semana.

Director: Jane Magnusson.

Género: Documental Biográfico.

Duración: 116 min.

Estreno: 9 de Noviembre

Deja un comentario