Una película de niños para niños

Las Crónicas de Narnia, El Señor de los Anillos, Juego de Tronos… La fantasía medieval ha sido siempre objeto de devoción por parte del público. O al menos lo era, pues en los últimos años en lo que al cine se refiere no hemos tenido ninguna película que haya valido la pena. El Séptimo Hijo, la trilogía de El Hobbit, EragonParece que se nos ha olvidado cómo hacer de este género algo interesante y que cautive a la audiencia. Y El niño que pudo ser rey no es otra cosa que un ejemplo más de la crisis que está viviendo la fantasía medieval hoy en día. Una película entretenida, divertida, pero que no sirve para nada salvo pasar 2 horas más o menos disfrutables.

Cuando Alex descubre que es el elegido para empuñar la espada mágica Excalibur y salvar al mundo de la oscuridad, deberá encabezar junto con su grupo de amigos y el legendario mago Merlín la batalla para vencer a la malvada hechicera Morgana.

Una buena banda sonora

El filme ha sido un poco mejor de lo que me esperaba, eso debo admitirlo. Entretiene, posee toques de humor efectivo e incluso hay momento en los que parece ser algo más. Pero al final la cinta se queda en una aventura olvidable, que puede divertir a los más pequeños pero que a la larga ni aporta nada ni tampoco sobresale entre la mediocridad restante.

Pero al fin y al cabo es una película protagonizada por niños, y últimamente eso significa que el humor más vago y carente de carisma está garantizado. Tampoco es que haya que esperarse conflictos terriblemente dramáticos, o personajes minuciosamente construidos, no me malinterpretéis. Pero al menos una historia que trate de transmitir algo.

Y lo peor de El niño que pudo ser rey es que tiene los elementos para hacer que importe, y lo intenta, y parece que lo va a lograr, pero al final se queda en nada y es de lo más frustrante. Aun así, cosas como su banda sonora o su manera de enfocar y reinterpretar la historia original son algo interesante.

el niño que pudo ser rey

Dicho todo lo que hay que decir sobre ella, El niño que pudo ser rey es una película que no hace ningún favor a su género pero tampoco lo empeora (demasiado). Ofrece dos horas de entretenimiento infantil sin pretensiones ni esfuerzo por destacar, así que tampoco puede pedir a la audiencia algo más que su indiferencia una vez acabada la proyección.

Sigo esperando el día en el que llegue esa película que vuelva a reconducir a la fantasía medieval en el cine. Algún día llegará, con suerte. Y si no, bueno, seguimos teniendo los ejemplos ya citados al principio de la crítica. Y hay que dar gracias de que existan.

Director: Joe Cornish.

Reparto: Louis Serkis, Dean Chaumoo, Tom Taylor, Rhianna Dorris, Angus Imrie, Rebecca Ferguson, Patrick Stewart, Denise Gough, Nathan Stewart-Jarrett.

Duración: 120  min.

Fecha de estreno: 15 de marzo

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