La vida de Alexander Bruno, jugador profesional de backgammon, sufre un vuelco cuando sufre un ataque en medio de una partida. Perdiendo su habilidad, se ve obligado a explorar más que nunca en su propio interior: la Anatomía de un jugador.

El nuevo libro de Jonathan Lethem se interna en la oscuridad de los bajos fondos y en la del alma humana. El libro gira en torno a cómo el personaje principal se enfrenta a sus demonios, tanto internos como internos. Esto genera un arco argumental interesante y reflexivo, aunque a veces demasiado lento.

Portada de Anatomía de un jugador (Jonathan Lethem), de Literatura Random House.

Quién eres y a dónde vas

Alexander Bruno se dedica a desplumar a millonarios jugando al backgammon. Su estilo “vieja escuela”, su magnetismo natural y su capacidad como jugador lo definen. Pero tras empezar a perder la concentración, sufrir duras derrotas y desmayarse varias veces; no puede seguir ignorando la mancha en el centro de su visión que lo acompaña desde hace tiempo. Debe entonces enfrentarse a su enfermedad, con todo lo que eso conlleva.

El enigmático jugador se desliza constantemente por un mundo oscuro. Millonarios de gustos extraños, médicos excéntricos, dominatrix, mafiosos y, por supuesto, fantasmas del pasado. En medio de todo eso, Bruno se cuestiona su propia identidad, su papel en el mundo y qué debe hacer en adelante.

Anatomía de un jugador gira completamente en torno al protagonista y sus cuestiones existenciales. Si bien está rodeado de otros personajes muy interesantes y con mucho carisma, no dejan de ser el telón de fondo. Esta maniobra arriesgada logra construir un personaje muy complejo, pero puede llegar a no gustar a aquellos que prefieren la variedad.

Anatomía de un jugador
En Anatomía de un jugador, el Backgammon es otro personaje más.

Refelxión profunda, ritmo lento

El pintar un cuadro tan detallado de Alexander Bruno deja poco espacio al avance de la historia. El transcurrir del tiempo es muy lento y, aunque hay momentos muy impactantes, su número es limitado. La temática despierta inquietudes y pensamientos, pero si se busca una historia dinámica y ágil, este no es el libro adecuado.

Sin embargo, hay un punto importante a favor de Anatomía de un jugador: No se pierde en el Backgammon. Cuando un libro toca un tema tan concreto que no todo el mundo conoce, es fácil que se pierda en detalles que aburren a los que no son expertos. No es este el caso del manuscrito de Lethem. El Backgammon tiene la presencia justa para despertar interés sin acaparar excesivos pasajes.

En resumen, Anatomía de un jugador gustará a aquellos que disfruten de realidades oscuras, reflexiones profundas y personajes carismáticos. Sin embargo, es posible que los que prefieran historias intensas y veloces lo encuentren demasiado lento.

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