Melodía y melancolía

Hay ciertos artistas que no están hechos para este mundo. O tal vez es el mundo el que no está hecho para estos artistas. Almas que llevan la tristeza y la melancolía por bandera y la ondean en sus canciones. Este es el caso del controvertido músico country Blaze Foley, cuya tumultuosa vida transcurrió entre bares y canciones hasta su abrupto final.

El afamado actor (entre otros oficios) ha manifestado su gusto por los biopics y ya ha realizado algunos otros trabajos documentales sobre artistas. Está por ver si Blaze es un éxito, pero tiene posibilidad. Porque a diferencia de otros biopics, es posible «disfrutar» de ella aunque no se conozca al personaje.

Siguiendo la melodía de su guitarra entre alcohol, peleas de bar y discursos llenos de pena, acompañamos a Blaze hasta su triste y prematuro final.

Y decimos disfrutar entre comillas porque la historia de Blaze Foley es una historia triste. Aquejado por la polio como bebé, arrastraría una cojera toda su vida. De niño interpretaba gospel con su madre, mientras era maltratado por su padre. Pero es en su juventud cuando la película comienza, en un formato de flashback desde una entrevista de radio al que fuera su amigo, el también artista country Townes Van Zandt.

Válido para demasiados

Al principio todo parece sencillo. Blaze conoce a la que sería su mujer, Sybil, y viven juntos en una casa en el bosque, lejos de todo. Pero cuando intentan abrirse al «mundo real», las cosas se complican. Los demonios de Foley lo acosan mientras lucha por ser una leyenda de la música country, hasta que le cuestan su matrimonio, y aún más allá. Y así, siguiendo la melodía de su guitarra entre alcohol, peleas de bar y discursos llenos de pena, acompañamos a Blaze hasta su triste y prematuro final.

Aunque la guitarra nos acompaña a través de las escenas, el avance de los acontecimientos es lento.

Quizá el mayor logro de Blaze es que es posible verla sin conocer al personaje. La construcción cruzada de entrevista e historia sirve para dar una profundidad enorme.

La película toca temas como el proceso creativo, la lucha contra lo establecido y los traumas del pasado. Esto hace que aunque el espectador no conozca a Blaze Foley, pueda extrapolar los acontecimientos a otros artistas. Desgraciadamente no es un guión desconocido en muchos otros casos.

La parte negativa es que, a menos que uno se encuentre melancólico y/o le guste la música country, las más de dos horas de duración pueden hacerse largas. Y es que aunque la guitarra nos acompaña a través de las escenas, el avance de los acontecimientos es lento.

En cualquier caso, Blaze da a conocer una figura con una historia propia, pero que no nos es extraña. Si nos aproximamos a ella con el estado de ánimo adecuado es capaz de tocarnos la fibra, como si fuese la cuerda de una guitarra.

La película transcurre acompañada siempre por la música country de Blaze Foley.

Dirección: Ethan Hawke.

Reparto: Ben Dickey, Alia Shawkat, Charlie Sexton, Josh Hamilton, Kris Kristofferson, Gurf Morlix, Alynda Segarra, Gurf Morlix, Ethan Hawke.

Duración: 129 minutos.

Estreno: 24 de Mayo.

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