Poco a poco, otro Zinemaldia que termina. Este año podemos hacer balance diciendo que ha sido un festival menos frenético que otros años, lo cual es bastante bueno para la salud de los acreditados de prensa. Este año está habiendo menos carreras y locura pero apenas sin darnos cuentas siguen llegando grandes caras conocidas a San Sebastián que siempre tienen un momento para nosotros en las ruedas de prensa.

El Premio Donosti más prestigioso de este año sin duda ha sido el entregado a Donald Sutherland, que vino al festival con The Burnt Orange Heresy. Con más de 84 años y esa carrera a sus espaldas, un hombre como Sutherland puede permitirse lo quiera y así se vio en la rueda de prensa. Las preguntas giraron alrededor de su carrera llegando a contar incluso que durante el rodaje de Los Violentos de Kelly estuvo en coma tres semanas y tuvo una experiencia cercana a la muerte por una fiebres. Después, y en contra de lo que se le había indicado a la prensa, se le instó para comentar sobre política y el problema de los migrantes. Sutherland, aunque tiró por la calle del medio, si que dedicó unas palabras criticando la actitud de la ONU con el calentamiento global.

Reparto de Adiós en el Kursaal, 67SSIFF @Foto: Verónica Dávila

Adiós, la rueda de prensa más digital

Aunque fuera de Sección Oficial, la película Adiós fue una de las más populares entre el público debido sobre todo, a Mario Casas. El actor no pudo llegar a tiempo a la rueda de prensa que fue una de las más atípicas del festival debido a dos elementos: el contenido y el formato. Al ser la proyección de la Gala RTVE, la rueda de prensa tuvo un marcado componente promocional, dando una gran importancia a los productores y dejando muy poco espacio para preguntas de la prensa. Además, el director Paco Cabezas se encontraba rodando en Los Ángeles, por lo que se conectó a través de Skype. Durante la corta sección de preguntas de la prensa, el director y el reparto destacaron lo fácil que fue rodar en las 3.000 y cómo el barrio se volcó en ayudarles.

También fuera de concurso pudimos ver la nueva apuesta de Netflix por la producción nacional: Diecisiete. Aún resulta curioso la reticencia que tienen los festivales de cine en aceptar las plataformas online, pero el Zinemaldia siempre ha ido un paso por delante. Diecisiete es una historia muy tierna de dos hermanos que apenas se soportan pero que se embarcan en un viaje por Cantabria para encontrar a un perro que el menor ha cogido cariño.

Diecisiete es una historia pequeña pero muy humana y para la rueda de prensa posterior pudimos hablar tanto con el director Daniel Sánchez Arévalo como sus protagonistas Biel Montoro y Nacho Sánchez, así como la abuela de ambos en la película, Lola Cordón. Uno de los detalles más interesantes de la producción fue que Sánchez Arévalo se comprometió que cada perro que apareciese en la película sería de protectora y encontraría un hogar, hasta el punto que el propio Biel fue quien adoptó a Oveja, el perro que persigue su personaje.

Reparto, director y Oveja durante la gala – 67SSIFF @Foto: Verónica Dávila

Penélope Cruz, la Premio Donostia más joven

La última gran invitada del festival fue Penélope Cruz, posiblemente la actriz más joven en recibir un Premio Donostia por su carrera. Penélope es toda una estrella mediática y vino rodeada de medidas de seguridad y seguida por un gran número de fans. Durante la rueda de prensa no pudo sino deshacerse en halagos hacia Pedro Almodóvar, Bigas Luna y Luis García Berlanga, que la encumbraron donde está ahora. Pero la gran sorpresa de la noche estaba aún por llegar, cuando durante la gala de entrega del premio, el festival hizo que ni más ni menos su gran amigo Bono fuese quien le entregase la estatuilla. Sin duda una gran broche para cerrar unos Premios Donosti de lujo este 67SSIFF.

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