Más que nunca, el teatro es un bien necesario. No sólo como una expresión cultural, sino también como una gran fuente de entretenimiento. Es una gran manera de echar una tarde divertida viendo cosas diferentes. En este sentido, ¡Oh, Mami! es una de esas obras perfectas para olvidarte de tus preocupaciones y echar unas buenas risas.
¡Oh, Mami! los mejores cupcakes de arándanos que jamás probarás
Montar una tienda de cupcakes entre tres amigas puede parecer una buena idea. Invitar a todos los padres del colegio a conocer el sitio, también. Que después de eso lo único que entre de vez en cuando sea tan sólo la pelota extraviada de un niño, es una lástima. El negocio no funciona y las amigas tienen que lidiar con el negocio y sus propios problemas personales, hasta que una de ellas llega a la pastelería con una sonrisa de oreja a oreja.
Americano, masajista y con unas manos que te hacen ver las estrellas. Quizás vendiendo dulces no puedan ganarse la vida, pero si el masajista se instalase en la trastienda de arriba, quizás podría ofrecer sus servicios dando masajes. Masajes de esos que te hacen exclamar ¡Oh, Mami! al terminar.
¡Oh, Mami! llega como una comedia fresca y ligera al Teatro Amaya de Madrid. Los seis personajes que conforman la obra construyen una comedia de enredos muy eficaz, con grandes momentos. Una de las cosas más llamativas de la obra es el uso de varios tipos de humor para encandilar al espectador. En los primeros minutos quizás los gagas se construyen alrededor de réplicas ingeniosas pero a medida que avanzan empiezan a aparecer perlas de humor surrealista o extras histriónicos (ambos interpretado por el trio masculino con diferentes disfraces) explotando en el clásico final de comedia de enredo con gente entrando y saliendo de escena como una gran coreografía.

Un reparto a medida con alguna que otra sorpresa
El reparto lo protagoniza una Mariam Hernández (Amar es para siempre, Superagente Makey) absolutamente natural y un Octavi Pujades (La que se avecina, Centro Médico) que se siente más cómodo que nunca en la comedia. Sin embargo casi destacaría más a los otros cuatro actores de la obra, Miquel García Borda, Betsy Túrnez, Juli Fábregas, Joana Vilapuig, que son los que les dan auténtica fuerza a la historia y protagonizan los momentos más absurdos.
Al final, no todo son risas en ¡Oh, Mami!. Camuflado entre cupcakes de arándanos y monjas en patinete hay un interesante mensaje en contra de la violencia machista que consigue pillarte con la guardia baja. Además hay una gran reflexión final sobre ser uno mismo en todos los sentidos, no dejarte llevar por el qué dirán y sentirse libre.
¡Oh, Mami! una obra simpática para estos días, perfecta para relajarse y reírse, desde el más joven al más mayor (aunque quizás por la temática no es lo más adecuado para niños). Además, cuidado en las primeras filas, que los masajes salpican.
Autor: Oriol Vila.
Reparto: Mariam Hernández, Octavi Pujades, Miquel García Borda, Betsy Túrnez, Juli Fábregas, Joana Vilapuig.
Funciones: X y J a las 19h, V a las 20h, sábado 18:30 y 21h, Domingos 18h.
Lugar: Teatro Amaya.






