Rosalie, el amor en los tiempos de la cólera

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No sabría explicarlo bien, pero las películas de época en los festivales de cine tienen algo que me atrae. Posiblemente sea el poder analizar la sociedad actual desde el prisma del pasado analizando costumbres o culturas que pueden parecer muy diferentes pero están mucho más próximas de lo que nos gustarían. Todo eso puede verse en Rosalie, un drama sobre el amor y sobre la libertad, pero también sobre la intolerancia y el miedo.

El miedo a ser uno mismo

Rosalie es una joven bien educada. Sabe coser, leer y escribir. Es muy avispada e despierta, además todo el mundo la considera una chica muy hermosa y en edad de tener descendencia. Sin embargo su padre la mantiene oculta hasta ahora, que ha pagado una cantidad desorbitada como dote a un exmilitar que regenta una taberna, con el fin de deshacerse de ella sin hacer preguntas.

Y es que Rosalie tiene un secreto, tiene mucho más pelo del que debería y si no se lo afeita, en menos de un mes su cara se puebla de una frondosa y suave barba rubia. Pero ella no es ningún tipo de atracción de circo, es una esposa que sólo busca el amor de una pareja mayor que la repudia y la comprensión de una comunidad que solo la ve como poco más que un animal. Los anhelos de Rosalie son los mismos que el de cualquier otra mujer, pero su aspecto físico será una barrera infranqueable para muchos.

Emotiva, sincera y con mucha fuerza

Rosalie es una película que nos habla de conocerse a sí mismo, aceptarse y tratar de ser aceptado por los demás. La protagonista no solo es una incomprendida por su aspecto físico, si no que demuestra una iniciativa y astucia que ofenden a otros en el pueblo, incluyendo a su propio marido. Las dificultades por las que atraviesa responden más al miedo e incluso al «qué dirán» tanto propio como ajeno, de una protagonista que únicamente en el momento en el que empieza a liberarse es capaz de quererse y de descansar sin pesadillas acechando.

En ese aspecto la actriz Nadia Tereszkiewicz no puede resultar mejor elección de casting. Se trata de una actriz que expresa muchísimo con los ojos y en esta película, con su cara parcialmente cubierta de una espesa barba (con un increíble trabajo de maquillaje detrás), es capaz aún de comunicar más. Al otro lado del espectro de la colorida y enérgica Rosalie, Benoît Magimel interpreta al hosco y callado posadero, formando un contrapunto perfecto para la historia.

La directora francesa Stéphanie Di Giusto ha construido una película que te deja sin aliento, en especial con ese cierre, que por no podría ser de otra manera tampoco, pero que forma toda una postal para el recuerdo. Es de esas películas que nos analizan como sociedad, que nos dejan pensando e impactan, consiguiendo su cometido de situarnos en la mirada y la mente de la protagonista.

Y el final, vaya final…

DIRECCIÓN: Stéphanie Di Giusto / GUION: Stéphanie Di Giusto / REPARTO: Nadia Tereszkiewicz, Benoît Magimel, Benjamin Biolay, Guillaume Gouix, Gustave Kervern, etc. / GÉNERO: Drama / DURACIÓN: 115 minutos / FECHA DE ESTRENO: 2 de febrero de 2023.

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