Ha comenzado el rodaje de Todos los colores, ópera prima de la directora y guionista Beatriz de Silva. La película, una comedia emocional y luminosa sobre la adolescencia, el deseo y la búsqueda de identidad, se rodará durante seis semanas en distintas localizaciones de Madrid.
Con un enfoque vitalista y cercano, Todos los colores narra la historia de Belén, una joven de 17 años que está terminando el bachillerato junto a su grupo de amigas inseparables. En ese momento en el que la vida se vive al máximo y todo empieza a cambiar, Belén se enfrenta a sus miedos, su cuerpo, su deseo… y también al vértigo de quedarse atrás.
Mafalda Carbonell da vida a Belén, una protagonista carismática, gamberra y llena de matices. La acompañan en el reparto Sílvia Abril y la campeona paralímpica Eva Moral , junto con Claudia Mora , Amalia Martos, Carlota Jiménez, Iván Luengo, Israel Arpa, Javier Tolosa y Edu Rejón, entre otros.
Beatriz de Silva, directora y guionista, ha sido reconocida por sus cortos Tula y Lyuba, mañana. Con Todos los colores da el salto al largometraje con una mirada fresca, tierna y sin condescendencia sobre la adolescencia. La dirección de fotografía está en manos de Daniel Salmones y la producción ejecutiva corre a cargo de María Cervera (Cattleya Producciones, parte de ITV Studios), Bea Bodegas (La Canica) y Alejandra Sáez.
«Hay muchas personas que no tienen referencias de sí mismas en el cine. No ven sus preocupaciones y forma de vivir reflejadas en la ficción. Es raro, por ejemplo, ver personajes con discapacidad que no sean secundarios o estereotipos. Por eso el cine es una gran herramienta para acercar estas historias al público y generar entendimiento. Ojalá que esta película ayude a que nuestro mundo, casi siempre inadaptado a la diversidad, encuentre soluciones en vez de barreras y empatía en lugar de incomprensión”, afirma la directora Beatriz de Silva.
Sinopsis de la película
Belén, de 17 años, es la líder indiscutible de su grupo de amigas. Con un carácter arrollador y su silla de ruedas, siempre consigue salirse con la suya. Pero con el fin del bachillerato a la vuelta de la esquina, todo empieza a cambiar. Sus amigas tienen la mirada puesta en el futuro y Belén teme quedarse atrás. Cuando la obligan a apuntarse a atletismo en silla de ruedas para no suspender, conoce a un deportista que le ayudará a encontrar su propio camino, mientras lidia con una madre sobreprotectora, con un primer «crush» y con el miedo a perder a sus amigas de siempre. Belén se sumerge en un momento vital de descubrimiento, de vínculos que se transforman, de deseos que despiertan y de emociones que se mezclan como si fuera una paleta con todos los colores a la vez.






